Jara Santamaría

Editorial: Destino I & J

Año de publicación original: 2025

Imagínate que vas de excursión con el instituto a ese museo donde el guía se empeña en revivir historias de épocas remotas, mientras tú luchas por mantener los ojos abiertos. Ahora, imagina que, en medio del bostezo colectivo, tocas un objeto que jamás habría llamado tu atención… y de repente, ¡zas!, te arrastra a otro siglo, a una era donde ni el WiFi ni el reguetón existían.

Así es como Pablo, Daniela y Claudio descubren que, en el fondo, son capaces de moverse por el tiempo como quien cambia de canal en la tele. Este disparatado comienzo es solo la punta del iceberg. Así arranca Los héroes del tiempo 1. Un viaje peligroso. Es el primer paso de una futura trilogía que combina fantasía y ciencia ficción, y que nos invita, sobre todo, a reírnos de lo cotidiano. Y eso sin perder de vista una gran aventura.

Los Cronomantes

Lo realmente sorprendente es lo que descubren: son Cronomantes, algo así como los "magos del tiempo". No se trata de poderes al estilo de una máquina del tiempo de bolsillo, sino de habilidades mágicas que vienen con sus propias reglas y, por supuesto, problemas. El objeto que activaron no los transportó por capricho; hay algo (o alguien) que clama por su ayuda y que pondrá en juego no solo sus vidas, sino el curso de la historia entera.

Curiosamente, el término "Cronomante" evoca antiguas tradiciones y leyendas, fusionando lo místico con lo científico en un contexto que, a pesar de la inocencia y torpeza propia de la preadolescencia, nos habla de la inmensa responsabilidad que conlleva alterar el destino.

De hecho, este término y el cómo funciona la magia que permite a los protagonistas manipular el tiempo recuerda mucho a lo que hizo Brandon Sanderson en su saga de Nacidos de la bruma. Es decir, existen unas reglas férreas que dan coherencia a la forma en la que se usa esta magia. No se pueden utilizar a la ligera ni en cualquier momento.

Alquimia del entretenimiento

Si hay algo que destaca en esta novela juvenil es la escritura de Jara Santamaría. Su capacidad reside en enganchar al lector sin caer en fórmulas prefabricadas. Quien la leyó en Los Dioses del Norte ya sabe que puede mezclar la mitología con la aventura. En esta nueva historia añade algo tan fascinante como los viajes en el tiempo.

Para apuntalar su historia confía en un trío de protagonistas que funcionan como un engranaje engrasado. Sus diálogos tienen esa chispa que hace que cada página se devore sin pausa. Además, su estilo directo y desenvuelto se nota desde el primer párrafo: nada de florituras innecesarias, solo una narrativa ágil con la que disfrutar.

Aquí no verás héroes perfectos, sino a tres chavales normales con un entusiasmo mal contenido al descubrir que pueden alterar el flujo del tiempo

La autora, nacida en Zaragoza en 1990, se lanzó al mundo literario a una edad muy temprana, recibiendo el Premio de la Fundación Jordi Sierra i Fabra a los 17 años por Te comerás el mundo. Con el paso del tiempo, ha sabido reinventarse y ampliar su universo narrativo.

Para Santamaría los viajes temporales no son solo un recurso fantástico, sino una metáfora del cambio interior al que nos enfrentamos cuando dejamos atrás lo conocido. Su fascinación por la transformación y la amistad, temas recurrentes en su obra, nos invita a cuestionarnos nuestras propias certezas.

El valor de la imperfección

Uno de los grandes aciertos de esta historia es cómo equilibra la acción con el humor. Es la mejor forma de hacer que el público objetivo al que se dirige esta novela se enganche a ella. Aquí no verás héroes perfectos, sino a tres chavales normales, con miedos, dudas y un entusiasmo mal contenido al descubrir que pueden alterar el flujo del tiempo.

Esa mezcla de incredulidad, torpeza y pasión es precisamente lo que les da un encanto especial. Las escenas de acción están tan bien medidas que la tensión se siente real sin volverse caótica, y cada giro argumental llega en el momento justo para mantenernos en vilo. Santamaría no teme meter a sus personajes en apuros, lo que hace que cada decisión y cada error cuenten, y que la evolución de cada uno se sienta genuina y merecida.

Un universo por descubrir

Aunque esta es solo la primera entrega, la autora deja caer múltiples pistas sobre lo que vendrá. No se trata de un cliffhanger forzado, sino de una construcción cuidadosa que insinúa un universo mucho más amplio. Personajes y conceptos que aparecen de manera sutil prometen tener un papel crucial en futuras entregas, despertando nuestra curiosidad y abriendo la puerta a historias que exploran tanto el pasado como el futuro.

'Los héroes del tiempo' nos invita a reflexionar sobre el valor de la amistad, la importancia de ser auténticos y la fuerza que reside en la imperfección

Los héroes del tiempo nos invita a reflexionar sobre el valor de la amistad, la importancia de ser auténticos y la fuerza que reside en la imperfección. Los viajes temporales se convierten en una metáfora de esos momentos de la vida en los que, de repente, nos enfrentamos a lo desconocido y tenemos que reinventarnos.

Es esa capacidad de transformar lo cotidiano en algo extraordinario lo que hace de este libro una lectura absorbente tanto para preadolescentes como para adultos. Es cierto que está escrito pensando en ellos pero no puedo decir que no haya disfrutado con esta lectura. La magia, en este caso, no es solo un recurso narrativo, sino una invitación a ver que, en cada uno de nosotros, hay un potencial insospechado para cambiar el curso de nuestra propia historia.

Sigue el canal de Ahora Qué Leo en WhatsApp para estar al tanto de todas nuestras reseñas, reportajes y entrevistas.