ESTO DICE EL RGC

Luz antiniebla con lluvia intensa, ¿se debe llevar o no?

El Reglamento General de Circulación es bastante claro en lo que a alumbrado se refiere, y nos indica cuándo tenemos que utilizar las luces antinieblas delanteras y traseras. Y ojo, hay un matiz importante entre ambas que te puede costar una sanción.

Cómo afecta la lluvia a la conducción

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La lluvia ha sido la protagonista absoluta del mes de marzo en España. Ha marcado récords, ha acabado con la sequía de un plumazo y ha desbordado ríos, pero también he puesto las cosas complicadas en la carretera. De hecho, según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), la lluvia aumenta el riesgo de sufrir un accidente hasta en un 70%.

Eso sí, todos sabemos perfectamente cuáles son las recomendaciones para evitarlo: reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguridad y evitar las maniobras bruscas. Sin embargo, hay situaciones críticas en las que llueve con tanta intensidad que los limpiaparabrisas no dan abasto ni en su velocidad máxima. Y en ese momento de agobio nos preguntamos si hay algo más que podamos hacer para mejorar la visibilidad: ¿quizá poner las luces antiniebla?

Esto es lo que dice el RGC sobre las luces antiniebla

Lo primero: las luces antiniebla están diseñadas, como su propio nombre indica, para mejorar la visibilidad cuando aparece este fenómeno meteorológico. En España, es obligatorio que todos los coches tengan luces antiniebla traseras, pero no delanteras. De hecho, al no ser obligatorias, hay muchos vehículos nuevos que prescinden de ellas.

Ahora bien, ¿las podemos utilizar cuando llueve mucho o no? La respuesta la encontramos en el artículo 106 del Reglamento General de Circulación. (RGC), que es el que regula el alumbrado en condiciones que disminuyen la velocidad.

En su primer apartado, el RGC establece que es obligatorio utilizar alumbrado cuando existan condiciones meteorológicas o ambientales que reduzcan la visibilidad, como niebla, lluvia intensa, nieve, nubes de humo, polvo o cualquier otra circunstancia parecida. En estos casos, se debe utilizar la luz antiniebla delantera, la luz de corto alcance o la de largo alcance.

La antiniebla delantera se puede utilizar aislada, combinada con la de corto alcance e incluso con la de largo alcance. Eso sí, se deben cumplir unas condiciones particulares: únicamente se puede utilizar en estos casos (incluye lluvia intensa) o en tramos en vías estrechas con muchas curvas con una calzada de 6,50 metros o inferior y señalizadas con señales que indiquen una sucesión de curvas próximas entre sí.

Y ahora vemos lo que dice el RGC sobre las luces antinieblas traseras. Estas sí son obligatorias en todos los vehículos y tienen que llevarse encendidas en condiciones desfavorables, como niebla espesa, lluvia muy intensa, fuerte nevada o nubes de polvo y humo densas.

La clave está en el matiz, porque si bien la norma habla solo de 'lluvia intensa' en el caso de las antinieblas delanteras, las traseras las reserva para 'lluvia muy intensa' y visibilidad extremadamente reducida.

¿Y si no las utilizo como se debe?

Lógicamente, circular con un alumbrado que no corresponde (por exceso o por defecto) conlleva una multa. Circular sin la iluminación correspondiente cuando no hay buena visibilidad está considerado una infracción grave que está castigado con multas de hasta 200 euros. La sanción se refiere a aquellas situaciones en las que tenemos que encender el alumbrado y no lo hacemos, pero también si llevamos las luces antinieblas puestas sin causa justificada.

En resumen: en caso de lluvia intensa, utiliza las luces de corto alcance y enciende las antinieblas delanteras si tu coche las lleva. Si llueve tanto que compromete seriamente la visibilidad, enciende también las antinieblas traseras. Tu seguridad es importante, pero recuerda apagarlas cuando ya no sea necesario, porque podrías perjudicar al resto de conductores y deslumbrarles.

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