EVITARÁS AVERÍAS
La primavera podría ser peligrosa para tu coche, y estos 6 tips son ideales para prepararlo
Las bajas temperaturas del invierno pueden afectar a tu coche de maneras muy diferentes. Toma nota de estos consejos si quieres preparar tu coche para la llegada de una de las épocas más alegres del año.

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La primavera, la sangre altera, ¿y tu coche paga las consecuencias? En poco más de un mes cambiamos de estación y dejamos atrás el frío del invierno en favor de una temperatura mucho más agradable. Seguramente estés de mejor humor y te apetezca hacer más planes al aire libre, pero antes hay varias cosas que debes saber si no quieres que tu vehículo sufra.
Sabemos de sobra que las temperaturas extremas, ya sean altas o bajas, no son nada buenas para los coches. Así que es lógico pensar que la primavera, con un clima mucho más suave, es la estación perfecta para que ningún componente importante sufra, pero no es exactamente así. Estos son los tips con los que deberías prepararte para su llegada.

El óxido es el peor enemigo de tu coche
La primavera es una de las épocas más lluviosas del año, y lógicamente trae humedad. ¿Y cuál es el mejor amigo de la humedad? El óxido, que aparece cuando el metal reacciona con el oxígeno y el agua. Puede aparecer en la carrocería y desgastar la pintura, pero también en los pasos de rueda, el sistema del escape y en todos los componentes metálicos de los bajos del coche.
Por tanto, recomendamos hacer una limpieza profunda para prevenir la corrosión. Presta atención a los bajos y a los pasos de rueda, que es donde suele acumularse la suciedad o la sal, que acelera una barbaridad la oxidación.
Un consejo: ni se te ocurra dejar el coche sin combustible. Una de las averías que más se producen en primavera (o en épocas de mucha humedad) es la de la bomba de combustible, porque tiene muchas partes metálicas y el óxido suelto puede entrar en el módulo y provocar problemas graves. Si mantienes el depósito lleno, es menos probable que ocurra al reducir el efecto de condensación.
Revisa siempre los frenos
Es muy normal que la humedad y las bajas temperaturas desgasten las pastillas, discos y líquido de frenos. Lógicamente, si pierden eficacia, aumenta el riesgo de sufrir un accidente.
En esta época del año, te recomendamos comprobar que el nivel de líquido de frenos esté dentro de su ventana de funcionamiento. También comprueba las pastillas de freno y aprovecha para revisar por completo el sistema de frenos. Puede que el óxido haya afectado a discos, pinzas o líneas de freno.

Comprueba los neumáticos
Los neumáticos son nuestros zapatos y el único punto de contacto entre el coche y la carretera, así que es fundamental que estén en buen estado. Durante el invierno pueden perder presión por las bajas temperaturas o sufrir desgaste irregular, que es peligroso para circular.
Revisa siempre la profundidad del dibujo para que cumpla con el mínimo legal de 1,6 mm. Ahora bien, todo lo que implique bajar de 4 mm ya es un riesgo.
¿Toca cambiar el filtro de aire?
El filtro de aire es uno de los elementos que hay que revisar en el mantenimiento anual, y por lo general se recomienda cambiarlo a los 15.000 kilómetros. Si ya estás rondando esa cifra, la primavera es un muy buen momento para hacerlo, porque en esta época del año aumentan las partículas contaminantes en el ambiente.
Si lo has cambiado hace poco o todavía no has alcanzado los 15.000 kilómetros, no hace falta que compres uno nuevo. Eso sí, nunca viene mal hacerle una limpieza a fondo tanto en primavera como en otoño.

Revisa el sistema de climatización
A partir de ahora, vas a tener que poner el aire acondicionado bastante a menudo. Por eso, siempre viene bien verificar que el sistema de climatización funciona bien, enfría como debe y no hay malos olores, porque eso puede ser sinónimo de moho o bacterias en los conductos.
Si te toca, cambia también el filtro del polen, porque vas a mejorar la calidad del aire interior y reducirás la entrada de alérgenos, que es importante sobre todo en primavera.
Comprueba todos los líquidos y niveles
Por último, revisa los niveles de líquidos de tu coche. No solo en primavera, porque esto deberías hacerlo una vez al mes, pero en esta época del año es más importante si cabe. Revisa el aceite del motor, el líquido refrigerante, de frenos y limpiaparabrisas.
Asegúrate de que estén siempre en el rango que recomienda el fabricante. Y evidentemente si no es así, rellénalo.
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