Ciencia y religión

Este es el rostro (más probable) de Santa Teresa de Jesús, "dulce", "armónico" y de ojos "bien puestos"

Una profesora de Australia ha realizado la reconstrucción más "exacta" del rostro de Santa Teresa de Jesús gracias a los datos obtenidos de la apertura del sepulcro de la santa, en Alba de Tormes (Salamanca).

Presentación del rostro de Santa Teresa en Alba de Tormes (Salamanca)Presentación del rostro de Santa Teresa en Alba de Tormes (Salamanca) EFE/J.M. García

Desde Alba de Tormes (Salamanca) hasta Melbourne (Australia) ha viajado, en sentido figurado (y casi literal) la figura de Santa Teresa de Jesús, fundadora de la Orden de los Carmelitas Descalzos. Fallecida en el siglo XVI en este pueblo salmantino, donde se encuentra su sepulcro —en el Convento de la Anunciación—, la que pasó a la historia de la Iglesia católica como una de las grandes maestras de la espiritualidad tiene ya lo que podría decirse un rostro casi exacto.

Detrás de este experimento que unen ciencia y mística está la profesora Jennifer Mann, de la Universidad de Monash (Melbourne, Australia), quien ha modelado la que es, hasta la fecha, la "representación más exacta" de cómo era Santa Teresa con 50 años: de rostro dulce, sereno y armónico. Y lo ha hecho gracias a la información extraída en Alba de Tormes tras la apertura del sepulcro, un proyecto que empezó en agosto de 2024 con el fin de conocer más a esta santa.

El viernes 28 de diciembre, el día en el que se cumplen 510 años de su nacimiento, se ha proyectado un vídeo desde la basílica de la Asunción para enseñar el rostro de Santa Teresa de Jesús en un busto de terracota, presentado de manera simultánea en Salamanca y Roma, a las 9:00h de la mañana, y en Australia, a las 19:00h. En esta basílica es donde se custodian el cuerpo, el corazón y el brazo izquierdo de la santa, en el mismo sitio donde falleció en octubre de 1582.

El sepulcro de Santa Teresa de Jesús, en Alba de Tormes (Salamanca)El sepulcro de Santa Teresa de Jesús, en Alba de Tormes (Salamanca)EFE/J.M. García

"He conjugado armónicamente todas las fuentes de datos que tenía sobre el rostro, comenzando por medidas antropomórficas e imágenes de las radiografías, pero también un retrato pictórico de la santa y una descripción de la madre María de San José, que convivió con ella", ha explicado Mann, desde Australia. En torno al rostro, su propio velo, toca y hábito, inspirados en pinturas de la época.

"Ciencia, fe y devoción se han unido en torno a la Santa, para lograr un testimonio físico y un reflejo del alma de la santa, con ciencia y mística se ha logrado una 'vera efigie' de cuando tenía en torno a los 50 años y estaba en plenitud humana y espiritual", ha explicado el prior de los carmelitas descalzos de Alba de Tormes y Salamanca, Miguel Ángel González.

Así era Santa Teresa con 50 años

La exhaustiva descripción que dejó escrita la madre María de San José ha sido fundamental para este trabajo: "Tuvo en su mocedad fama de muy hermosa y hasta su última edad mostraba serlo; era su rostro no nada común sino extraordinario, y de suerte que no se puede decir redondo ni aguileño, los tercios de él iguales, la frente ancha e igual, y muy hermosa". Y prosigue: "Las cejas de color rubio oscuro con poca semejanza de negro, anchas y algo arqueadas; los ojos negros, vivos y redondos, no muy grandes, mas muy bien puestos; la nariz redonda y en derecho de los lagrimales".

La reconstrucción del rostro es uno de los frutos de un estudio hecho en Australia a partir de sus restos mortales momificados por el antropólogo italiano Luigi Capasso, tras la apertura del sepulcro de Santa Teresa de Jesús en Alba de Tormes.

"Manifiesta profundidad, manifiesta serenidad interior, transmite paz; un rostro, por lo tanto, que nos acerca a lo profundo de nosotros mismos, a lo íntimo del alma, a la interior morada, como ella diría, y un rostro a la vez que nos invita al encuentro con los demás. En su rostro refleja estas dos facetas, el encuentro íntimo con Dios y la relación extrovertida con los demás", ha descrito el prior de Alba.

El padre provincial, Francisco Sánchez, ha llamado a no olvidar nunca el porqué de todo este trabajo, en el que participa también la Universidad de Chieti y Pescara (Italia), que es "conocer más a Santa Teresa de Jesús", algo que se ha podido hacer, según han recordado todos los ponentes, gracias al cuidado que desde 1582 han hecho las madres carmelitas de Alba de Tormes de los restos de la santa.