Campaña de la declaración
El 'mito' de los dos pagadores en la renta o por qué no siempre te toca pagar a Hacienda
Siempre se ha dicho que al tener dos pagadores siempre sale la declaración de la renta a pagar, pero esta afirmación no es cierta. Sí ocurre con más frecuencia, pero no tiene por qué.

"¿Has tenido dos pagadores? Entonces te tocará pagar a Hacienda cuando hagas la declaración de la renta". ¿Quién no ha escuchado (o dicho) esta afirmación en algún momento de su vida? ¿Y cómo te quedarías si te decimos que no es del todo cierto?
Efectivamente, cuando se tienen dos (o más) pagadores es más frecuente que el resultado de la declaración sea positivo —es decir, que te salga a 'ingresar' y, por lo tanto, te toque pagar a Hacienda—, pero no siempre ocurre así, porque realmente no es algo que tenga que ver únicamente con el número de pagadores en sí, sino con los impuestos retenidos por cada uno de esos pagadores.
Cuándo se considera que hay dos pagadores
Lo primero que tenemos que entender en este punto es el concepto de segundo pagador. Para que se considere que un trabajador ha tenido varios pagadores en un mismo año fiscal (de enero a diciembre) tienen que darse algunas de estas circunstancias:
- Cambio de empleo a lo largo del año fiscal
- Simultanear varios trabajos o colaboraciones en el mismo año fiscal
- Estar desempleado y contratado el mismo año fiscal
Cuándo hay que pagar si hay dos pagadores
La razón por la que es frecuente que habiendo dos (o más) pagadores te toque pagar a Hacienda es el IRPF aplicado: cuando el segundo pagador realiza las retenciones de IRPF como si fuera un único pagador, la retención suele ser inferior a la que debería. ¿Qué ocurre en estos casos? Que el IRPF que se debería pagar a nivel anual, desde el punto de vista del contribuyente, debería ser el mismo, pero cada pagador aplica uno diferente.
Pongamos un ejemplo concreto: un trabajador empieza el año en una empresa en la que tiene un salario de 25.000 euros anuales, con un contrato indefinido. El cálculo del IRPF se estima como si se le fueran a pagar los 25.000 euros durante los 12 meses. Sin embargo, el 1 de mayo comienza en una empresa nueva, con un contrato indefinido de 30.000 euros anuales.
La primera empresa habrá retenido correctamente los impuestos —el porcentaje que le correspondería de haber trabajado todo el año, aunque no haya llegado a cobrar los 25.000 euros anuales porque se ha ido antes de terminar el año—. Sin embargo, la segunda empresa calcula cuánto le va a pagar lo que queda el resto de año y en función de esa cantidad, le aplica una retención concreta.
Si no tiene en cuenta lo cobrado hasta la fecha, aplicará una retención para los 20.000 euros que cobrará, aproximadamente, ese año (la parte proporcional a ocho meses de su salario anual). Así pues, la retención que se le aplicará durante los ocho meses restantes será inferior a la que se le aplicaría si cobrara los 30.000 euros anuales.
Si la segunda empresa no rectifica el IRPF, el trabajador habrá cobrado en total la parte proporcional del sueldo de su primer salario con la retención correcta, pero la parte proporcional del salario del segundo salario con una retención inferior, por lo que la retención en todo el año es inferior a la que le correspondería. Y es en este caso cuando se 'corrige' este defecto en la declaración de la renta, que sale con resultado positivo y toca pagar.
Ocurre lo mismo si se compatibilizan varios trabajos y no se tienen en cuenta las retenciones de los demás, pero también cuando se está en el paro (que cuenta como pagador) una parte del año y otra, contratado.
¿Cómo corregir la retención durante el año fiscal?
Para evitar que en la declaración de la renta nos toque 'pagar', se puede pedir a la segunda empresa que corrija la retención. Para hacer esto, habría que hablar con el departamento de Recursos Humanos o, en su defecto, el encargado de gestionar las nóminas. Lo normal es que al no percibir el salario completo al no estar todo el año fiscal trabajando para la misma empresa se retenga una cuantía inferior.
En este punto, habría que solicitar que se eleve el IRPF retenido, para que el porcentaje sea el mismo que se aplicaría en caso de cobrar ese salario de manera anual. De hacerlo así, un trabajador podría haber tenido dos pagadores en un mismo año fiscal y, sin embargo, no tener que pagar a Hacienda en el momento de presentación de la declaración.