Guerra comercial
Cómo afectan los nuevos aranceles de Donald Trump a España
¿Por qué es importante? La nueva lista de aranceles aprobados por Trump se suma a los que ya había anunciado previamente. España no está entre los "peores infractores", pero sí está sujeta a los gravámenes al comercio exterior que entran en vigor en abril.

Poco más de dos meses han pasado desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca tras salir victorioso de las últimas elecciones estadounidenses y no ha parado de firmar órdenes, una tras otra. Deportaciones de inmigrantes, fin de las políticas de inclusión... y muchas órdenes económicas. El discurso del republicano se ha centrado en reactivar la industria nacional, con los aranceles como principal arma en lo que parece una dura guerra comercial que no acaba de empezar.
Trump duplicó, al poco de asumir la Presidencia, decidió duplicar al 20% los aranceles impuestos a China, justificándose en la inacción por parte de Pekín a la hora de evitar la entrada de fentanilo en Estados Unidos. La reacción del gigante asiático no se hizo esperar: un 15% de gravamen a las importaciones de trigo, maíz y pollo, y un 10% a las de soja, carne de cerdo, vacuno, productos del mar, frutas y lácteos.
Después llegaron los aranceles a Canadá y México y un impuesto del 25% a los vehículos fabricados fuera de Estados Unidos. Con la vista puesta en el inicio del mes de abril, a la espera de los nuevos anuncios, llegó la nueva tanda de aranceles internacionales: un 10% universal para todos los países, y una serie de aranceles recíprocos individualizados, diferentes por países. A China, por ejemplo, le aplica un nuevo gravamen del 34% que, sumado al 20% previo, lo eleva a un 54%.
¿Y qué ocurre con España? En la larga lista de aranceles anunciados no está España como país individual, pero sí como parte del bloque comunitario: a los países de la UE se le aplicará un arancel del 20%, el doble del arancel universal aplicado a la mayor parte de los países —también a Reino Unido, fuera de la UE desde 2020—.
"Realmente, el 20% es un disparate", asegura a laSexta Josep Maria Pujol-Busquets, propietario de la bodega Alta Alella, quien espera que en el cliente siga apostando por su producto. "Hay que entender que merecen ese precio".
Los efectos de los nuevos aranceles de Trump
El arancel del 25% a los coches extranjeros ya ha sido evaluado por los expertos. La principal consecuencia de la imposición de este gravamen es la subida generalizada de los precios de los vehículos, algo que a Trump "no le importa lo más mínimo" —"La gente comprará los coches de aquí"—. En el caso europeo, afecta principalmente a Alemania.
La exportación desde España de vehículos es una realidad reciente (desde 2013) y prácticamente residual: en 2024, España envió más de dos millones de unidades al extranjero, ninguno de ellos se vendió a Estados Unidos. El mercado automovilístico español está en Europa, principalmente en Francia, Alemania y Reino Unido.
Con respecto a los últimos aranceles aprobados, Trump es claro en su postura hacia la UE: "Uno piensa de la Unión Europea que es muy amigable: nos estafan. Es muy triste verlo. Es tan patético; un 39% [nos gravan], les vamos a cobrar el 20%". Y efectivamente, el 20% es el arancel impuesto a España y al resto de países del bloque comunitario.
Según el profesor de Teoría Económica en la Universidad Autónoma de Madrid Óscar Vara, España podría verse perjudicada en los sectores agropecuarios, "tan importantes para la exportación hacia Estados Unidos". Sin embargo, en el ámbito de los servicios, no cree que se vaya a ver especialmente afectado por la guerra comercial de Trump. Eso sí, adelanta que habrá "efectos de rebote", al estar la española integrada en la economía europea.
Las exportaciones españolas que más efectos van a sufrir

En la misma línea que Vara, Ana Cuesta ha explicado en Al Rojo Vivo cómo el sector agroalimentario español es el que más va a sufrir los efectos de estos aranceles. "Estados Unidos es el sexto país que más bienes y servicios compra de España", ha indicado Cuesta, por detrás de Francia, Alemania, Italia, Portugal y Reino Unido. Concretamente, supone un 4,73% de las exportaciones, después de haber ido adquiriendo cierta relevancia, aunque, ha recordado, "Estados Unidos mantiene un superávit comercial con España".
Los sectores que más pueden temblar con esta nueva política impositiva de Trump son, obviamente, los que más exportan a Estados Unidos: productos industriales y tecnología, combustible, productos farmacéuticos y bebidas. Dos tercios de las exportaciones españolas allí son productos industriales y tecnología, desde maquinaria mecánica a eléctrica.
También corren riesgo las exportaciones de combustible y de productos farmacéuticos: en 2024, España exportó más de mil millones de euros en este sector. En cuanto al sector alimentario, es relevante cómo puede afectar a la exportación de aceite de oliva, teniendo en cuenta que el mercado estadounidense es el que más aceite de oliva español embotellado compra a España, pero también el del vino español: el estadounidense es el segundo mercado de exportación, que supone casi un 10% del total de ventas que afectan, principalmente, a cava y vino Rioja, quienes "lo van a pasar peor".
Alfonso Serrano, director comercial de Almazaras Subbética, sabe que es un "momento difícil" que las empresas tienen que "saber gestionar" para que no repercuta mucho en el mercado, pero también reconoce que los precios actuales no pueden variar mucho. "Deberíamos mantenerlos, bajar de esos precios puede ser malo para el agricultor", señala. Juan Luis Ávila, responsable del sector olivar de COAG, por su parte, recuerda que Estados Unidos apenas produce aceite de oliva, por lo que "no hay un mercado alternativo" que pueda sustituir a España.
Desde el Club de Exportadores e Inversores, han estimado que las exportaciones españolas a Estados Unidos podrían reducirse hasta en un 25%, con pérdidas cercanas a los 4.300 millones de euros, lo que tendría un efecto sobre el PIB de cerca del 0,3%.