Crímenes de extrema violencia

Detenido en Francia el asesino en serie de varios campesinos en España entre 2023 y 2024

El contexto
Agentes de la Policía Nacional, la Guardia Civil y los Mossos d’Esquadra lo buscaban por el asesinato del campesino Ramón en enero de 2024 en Lleida, así como por la muerte de otros dos hombres a finales de 2023 en Navarra.

Detención del asesino de tres agricultores
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La policía francesa ha arrestado en Béziers, Francia a un condenado por yihadismo buscado por el asesinato de tres agricultores en Navarra y Lleida entre noviembre de 2023 y enero de 2024.

El hombre, identificado como A. M. A. y de nacionalidad marroquí, era conocido como "el asesino en serie de campesinos". Agentes de la Policía Nacional, la Guardia Civil y los Mossos d'Esquadra lo buscaban por el asesinato de Ramón, un agricultor que fue encontrado brutalmente golpeado en la cabeza y la cara en enero de 2024 en Lleida, así como por la muerte de otros dos hombres a finales de 2023 en Navarra: Pedro, de 68 años, en Tudela, y José Luis, de 80, en Ribaforada.

No era la primera vez que estaba en el radar policial. En el 2016 ya había sido detenido en Irún, en el País Vasco, por sus vinculaciones al terrorismo yihadista.

La colaboración internacional entre distintos cuerpos policiales fue clave para localizar y detener al sospechoso en Béziers, en la región de Occitania, en virtud de una Orden Europea de Detención y Entrega (OEDE) emitida a principios de marzo.

Tras semanas de vigilancia, agentes de la Brigada Contra el Crimen (BAC) de la policía de Béziers lo arrestaron el 25 de marzo en el barrio de Faubourg. Durante la operación, el hombre se resistió violentamente e hirió a dos policías antes de ser reducido y detenido. Ahora fue puesto a disposición de la autoridad judicial en espera de su deportación a España, lo que se espera que tenga lugar rápidamente.

Crímenes bajo el mismo guion

El 23 de noviembre de 2023 se produjo el primer crimen en España, en Tudela, Navarra. Pedro Oyón, un payés jubilado de 68 años, fue hallado muerto en un olivar. Su cuerpo presentaba más de doce heridas de arma blanca y varios traumatismos. En el lugar del crimen no se encontró el arma con la que el asesino había acabado con su vida.

Rápidamente se consideró la posibilidad de que el asesinato estuviera relacionado con el robo de su coche, y esta hipótesis se convirtió en la principal línea de investigación.

Menos de un mes después, el 21 de diciembre de 2023, la misma modalidad de crimen volvía a ocurrir en la misma zona. José Luis Aguado, un payés de 80 años de Ribaforada, era encontrado muerto en su huerto. La ausencia de su coche, un Opel Astra rojo, fue lo primero que alertó a los investigadores. El hombre, al igual que Pedro Oyón, había recibido golpes en la cabeza y en el cuerpo. Aunque las circunstancias eran similares, aún era pronto para establecer una relación entre ambos casos.

Fue el tercer crimen, el de Ramón Rosell, el que terminó por unir las piezas del rompecabezas. El 5 de enero de 2024, Ramón salió a podar los árboles frutales de una finca en las afueras de Lleida. Su esposa regresó sola, pero al no ver a su marido, regresó al terreno. Allí lo encontró muerto, también con signos de violencia extrema. En este caso, el coche del hombre, un Opel Astra, también había desaparecido. Al igual que en los otros crímenes, el asesino había utilizado su vehículo para escapar.

El autor de los crímenes logró saltarse un control policial y se dirigió hacia Andorra, donde su rastro se perdió. Más tarde, el coche robado fue encontrado abandonado en una área de servicio.

Los tres crímenes seguían un patrón de extrema violencia: las víctimas fueron golpeadas con brutalidad, especialmente en la cabeza, y en dos de los casos, el asesino empleó un arma blanca. Los ataques ocurrieron en fincas agrícolas aisladas, sin testigos, cuando las víctimas se encontraban solas.