Los supervivientes encarnan la mejor lucha contra las armas nucleares. Los Tratados de No Proliferación de armas nucleares han conseguido reducir el número de bombas aunque ahora son 1.500 veces más mortíferas que las de Hiroshima y Nagashaki. Sólo nueve países disponen de cabezas nucleares, los que más Estados Unidos y Rusia. El acuerdo con Irán está considerado todo un éxito.