A raíz de un problema estomacal que le causó una deshidratación, la secretaria de Estado sufrió un mareo tras el cual se golpeó la cabeza, razón por la que los doctores la están monitorizando en su hogar.

Según añade el comunicado, Clinton trabajará desde su casa durante esta semana. Clinton había cancelado un viaje a Oriente Medio la semana pasada después de enfermar con un virus estomacal y para la semana próxima se espera su testimonio ante el Congreso estadounidense sobre el ataque terrorista que sufrió el consulado de EEUU en Bengasi (Libia) el pasado 11 de septiembre.

Según apuntan los medios, los médicos no ven posible que pueda asistir a esa audiencia, muy esperada debido a la polémica desatada por las informaciones confusas que se vertieron en las horas posteriores al ataque, aunque el comunicado no hace referencia a su posible ausencia.

Pese a la reelección del presidente, Barack Obama, Clinton ya anunció que no continuará al frente de la diplomacia estadounidense en este segundo mandato y se desconoce aún quién la sustituirá.