El titular del Juzgado Central de Instrucción número 3 de Palma pretende aclarar si el matrimonio se habría beneficiado a través de su empresa de los ingresos presuntamente ilícitos que recibió la misma procedentes del Instituto Nóos entre 2004 y 2006, así como del dinero supuestamente defraudado a Hacienda por parte de la mercantil.

La investigación realizada por la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales (UDEF) de la Policía y por los peritos de la Agencia Tributaria ha centrado su análisis en numerosas facturas que fueron expedidas por Aizoon por encargos que nada tenían que ver con la actividad de la mercantil, y con los que el magistrado busca averiguar si los Duques de Palma utilizaron su sociedad como 'tapadera', cometiendo delitos fiscales y de blanqueo de capitales.

Además, señaló en sus informes que durante 2007 y 2008, ejercicios en los que Urdangarin habría defraudado a Hacienda al menos 240.000 euros, se utilizó Aizoon como "pantalla" para tributar gastos como  el  servicio doméstico de la vivienda de Pedralbes  o los de su asistenta personal, con el objetivo de beneficiarse de un tipo impositivo inferior, el aplicado a las sociedades.

Dichos informes llegaron a señalar que la "teórica" plantilla de la sociedad estaba integrada, entre otros, "por cuatro empleados del hogar, una estudiante, una encuestadora que dice trabajar para otra persona, dos personas que nunca nadie ha visto trabajar para la sociedad, un chico de los recados y una con primero de estudios de Enfermería haciendo 'corta y pega' de Internet".

Respecto de los gastos de carácter personal, Cristina de Borbón y su esposo cargaron a Aizoon adquisición y montaje de hasta 72 muebles y elementos del hogar como estanterías, butacas, sofás, mesas y cortinas de lujo para su uso personal.

El matrimonio compró  a Rosa Cerveto Marta Mas S.L., a través de su empresa, una estantería de 5.895 euros, un sillón giratorio por 1.552, una mesa de alumnio por 2.665, una alfombra 'little flowers' por 3.450, un 'pouf' de cuero por 968, diez sillas 'masai' de piel por un total de 9.550, dos sofás por 10.143, un mueble-bar por 6.298 y dos cortinas de estilo japonés por 5.580, entre otros numerosos artículos.

Sushi y celebración
Además, de la documentación intervenida también se desprende que la infanta pagó a través de Aizoon servicios de 'coaching' por un total de 6.672 euros, mientras que su marido abonó por su parte 707 euros por un curso de salsa y merengue. En concreto, la factura relativa al curso de baile está fechada el 2 de julio de 2007 y en ella consta que la formación duró entre el 13 de junio y el 1 de julio.

En lo que a las clases de asesoramiento y 'coaching' se refiere, la encargada de las sesiones explica que "Cristina fue la persona que me llamó" y adjunta a su respuesta, atendiendo a los requerimientos de la Policía, un resumen del tiempo que dedicó a ello la Infanta: 29 horas y media de 2005 a 2007 y una hora por parte de Urdangarin en 2006.

En esta misma línea, el Grupo de Delincuencia Económica hace constar el dinero que destinó Aizoon a otro evento festivo: el cumpleaños de Urdangarin. En concreto, la empresa Gestió Integral d'Events percibió 338 euros por la decoración con globos del domicilio de los Duques, más conocido como el palacete de Pedralbes. El encargo fue realizado por Cuquerella, y la factura es del 13 de mayo de 2008.

También el cumpleaños de la Infanta figura entre las facturas del informe, entre las que se incluye una fechada el 13 de junio de 2007, si bien sin importe alguno. La Policía indica que, tras ponerse en contacto con la empresa que organizó la fiesta, Kate-Sima Nagata, desde el departamento de contabilidad informaron de que no poseen la factura en la actualidad sino tan sólo un apunte contable, y que "con toda seguridad" lo que se contrató fue un 'catering' para ser servido fuera de su local.

Igualmente,  los documentos policiales hacen referencia a una factura librada el 10 de julio de 2008 por un importe de 217,5 euros para el alquiler de distintos elementos técnicos durante tres días. Más en concreto, se trata de varios cables de señal, un pie de micrófono con jirafa, un micro 'shure' con pinza, un cable 'mini-jack', un pedestal, una maleta, una caja 'Behringer' y una mesa. Desde la empresa proveedora, Sonostudi Audiovisuals, señalan que el pago fue realizado en efectivo y Cuquerella fue quien se responsabilizó del material alquilado.