La paridad, pendiente
A España le faltan 38 años para alcanzar la igualdad de género: lograrlo impulsaría el PIB un 17%
¿Por qué es importante? El Índice Closingap estima que cerrar la brecha de género en el mercado laboral supondría un impulso de 255.755 millones de euros.
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Los avances en igualdad de derechos han sido constantes, pero la meta sigue siendo distante. El último informe del Índice Closingap señala que, aunque la brecha de género en España se ha reducido un 0,8%, al ritmo actual, no se alcanzará la igualdad plena entre hombres y mujeres hasta 2062.
Lucila García, directora general de Closingap, destaca que esta mejora es significativa en comparación con el 0,2% registrado el año anterior.
El informe analiza 28 variables que impactan en el empleo, la educación, la conciliación, la salud y la digitalización. Actualmente, la paridad se sitúa en un 65,7%, lo que implica que aún queda un 34,3% de desigualdad por eliminar.
Pero la brecha de género no es solo una cuestión de justicia social, también tiene un impacto económico. Según el informe, cerrarla en el mercado laboral supondría un impulso de 255.755 millones de euros, el equivalente al 17,1% del PIB de 2023.
El ámbito más rezagado sigue siendo la conciliación. La brecha en este apartado es del 55,6% y, aunque ha mejorado un 1,3% en el último año, la realidad es que las mujeres continúan asumiendo la mayor parte del trabajo no remunerado. Menos ocio, más horas dedicadas a los cuidados, menor participación laboral y un impacto directo en su bienestar.
La pandemia también dejó su huella en este aspecto. Durante los confinamientos, el índice de conciliación cayó hasta los 40 puntos, ya que las mujeres asumieron la mayor parte de las tareas domésticas y el cuidado de hijos y dependientes. Esto disparó las tasas de empleo parcial femenino. “Las mujeres se vieron afectadas negativamente por la pandemia en términos de conciliación al incrementarse las tasas de parcialidad”, explica García.
En educación, los datos son más optimistas. Se ha alcanzado la paridad en la tasa de educación terciaria y en la formación continua de adultos. Sin embargo, las mujeres siguen estando en clara minoría en las carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).
En cuanto a digitalización, el acceso a internet y las compras en línea muestran una paridad casi total. La principal diferencia radica en la presencia de mujeres especialistas en TIC, que ha crecido, aunque los hombres siguen siendo mayoría en estos puestos.
El único indicador que no solo no avanza, sino que retrocede, es el de salud y bienestar. Aunque es el más cercano a la paridad, con 83,7 puntos, empeora año tras año. La razón: las mujeres viven más, pero con peor calidad de vida y un mayor riesgo de pobreza y exclusión.