Fuentes del PP de Vitoria han confirmado que el enlace se celebra en el despacho en el Ayuntamiento de Javier Maroto, que ha decidido no usar el salón de bodas. En este acto "íntimo" estarán presentes únicamente los testigos, es decir los familiares y amigos más allegados.

Entre los invitados se ha confirmado ya la presencia del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy; la presidenta de los populares vascos, Arantza Quiroga; el vicesecretario de Comunicación, Pablo Casado, y la de Estudios y Programas, Andrea Levy, aunque no se descarta que acuda gran parte de la cúpula del PP.

Maroto explicó en una rueda de prensa que ha renunciado casarse en el salón de bodas del consistorio, como estaba previsto, para no "entorpecer el trabajo de los funcionarios" y evitar las "molestias" que pudieran derivarse de la presencia de ciudadanos que quisieran asistir al enlace desde el exterior del edificio municipal.

Por ello, la boda civil con su compañero sentimental desde hace 19 años, Josema Rodríguez, tiene lugar en su despacho y será oficiada por el concejal del PP Miguel Garnica.

Maroto ha lamentado que su boda haya dejado de ser "un acontecimiento íntimo", en referencia a la repercusión mediática que rodea al evento.

"Quién me iba a decir que adelantar la boda iba a generar todo ese revuelo", ha lamentado en referencia a las críticas que ha recibido por parte del grupo municipal Sumando-Hemen Gaude, la marca de Podemos en Vitoria, que ha solicitado que Maroto se haga cargo de los gastos que pudieran ocasionarse por el adelanto del evento a un día laborable.

Maroto aseguró que hace el anuncio "tranquilo y contento" y que lo importante es que "la boda se celebrará dentro del Ayuntamiento de Vitoria", tal y como había anunciado.

Sobre el apoyo que ha recibido por parte de su partido, el vicesecretario sectorial del PP insistió en que es un respaldo "claro", y que todas las manifestaciones que ha escuchado por parte de los dirigentes populares "han sido de apoyo".

Para Maroto el recurso que el PP presentó en 2005 ante el Tribunal Constitucional contra la ley que permite el matrimonio homosexual "ya no es el debate de hoy" y aseguró que la sociedad española está "preparada para entender estas cuestiones".