Violencia vicaria

El engaño de un amigo, clave en la detención del asesino de la niña de cinco años de Murcia

¿Qué pasó?
Una vez, presuntamente, cometió el delito, el detenido hizo dos llamadas: una a su madre y otra a un amigo, Antonio, a quien confesó lo que había hecho. La madre de la niña afirma que también recibió una llamada tras el crimen.

Las claves de la detención
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A pesar de que el presunto asesino, que terminó con la vida de la niña de 5 años en Murcia, huyó nada más cometer el acto, la Guardia Civil consiguió detenerle en tiempo récord. La periodista Elia Gonzalo cuenta en este vídeo cómo ha sido esta rápida detención.

Tal como confirman a la Sexta fuentes cercanas al caso, el fármaco que le habría administrado a la niña fueron entre 15 y 20 pastillas de orfidal (un ansiolítico) machadas en un biberón. Es entonces, cuando el detenido llama a su madre, es decir, a la madre del detenido, y le dice que suba a su casa. En ese lapso de tiempo, el presunto asesino aprovecha para escapar en su coche. Es la madre del detenido quien llama a Emergencias y, enseguida, se establece un dispositivo de búsqueda.

El presunto asesino, una vez cometido el delito, además de llamar a su madre, llama también a un amigo, Antonio, a quien le confiesa lo que ha hecho. Es el amigo quien, ante el terrible relato, llama a la Guardia Civil para contárselo. Los agentes le dicen que tiene que engañarlo para que logren dar con él.

De este modo, los agentes le dicen a Antonio que le haga creer que la niña realmente no ha muerto y que la familia le está buscando para aplicarle la ley del Talión, esto es, la del 'ojo por ojo'. Antonio le sugiere, así, que tiene que irse lejos y que él le puede ayudar económicamente. Éste accede, queda con su amigo para darle el dinero, pero, en realidad, quien aparece es la Guardia Civil.