En Apatrullando
El detalle de un bingo callejero de Granada que no pasa desapercibido para Jalis de la Serna: "El equipamiento eléctrico es impresionante"
Jalis de la Serna recorre las calles del barrio de La Cartuja, ubicado en la zona norte de Granada. Una de sus vecinas le enseña el bingo callejero que regenta. La impresionante instalación eléctrica del local sorprende al periodista.

Unas zapatillas colgadas en los postes de la luz dan la bienvenida al barrio de La Cartuja de Granada, una zona en la que los vecinos sufren habitualmente numerosos cortes de luz. "Se dice que estas zapatillas son utilizadas por las bandas para delimitar su territorio o para indicar que es un punto de venta de droga", explica Jalis de la Serna en este reportaje de Apatrullando.
"La verdad es que huele a marihuana aquí", se sorprende el periodista, mientras un hombre posa para las cámaras del programa de laSexta. "Todo el mundo no come de la marihuana", le advierte una mujer que ha escuchado su comentario. Jalis de la Serna conversa con un grupo de vecinas que le cuentan que hace poco en esos edificios un incendio. Un bebé perdió la vida en aquella tragedia. "Por culpa de los cortes de luz, vienen los incendios en las viviendas", denuncian.
Los allí presentes niegan conocer las ubicaciones de las plantaciones. "Aquí, si cultivan, lo tienen callado. ¿Tú te crees que van a ir diciendo 'yo tengo, yo tengo'? No lo dicen. Aquí ahora, el más tonto es el que tiene más plantaciones. Ves a un tonto con una furgonetilla, esto y lo otro, y es el que más dinero tiene", cuenta una vecina.
Otra de ellas le enseña su "bingo callejero", justo cuando él pregunta por quienes cultivan la marihuana, los llamados 'jardineros'. El periodista la acompaña hasta la nave. "Mira de lo que vivo yo", insiste ella, y frente a las cámaras, juegan unos cartones. "Usted tiene aquí un equipamiento eléctrico impresionante, ¿eh?", se fija el redactor. Tras ignorar su comentario, la chica cuenta que saca "unos 20 eurillos". "Para echar el día, ya comen tus niños", afirma. Siendo 'jardinero', supone ella, "se ganará más dinero". "Pero es que a mí me da miedo eso", asegura.
Una de las jugadoras del bingo se desvela como alguien que tuvo plantaciones y que fue detenida. "Tuve que pagar casi 4.000 euros de la luz. Me salió más caro y fue el primer cultivo que hice. Yo lo tenía en una habitación de mi casa", narra.
"Eso se aprende en Google", cuenta una vecina que reconoce a medias ser 'jardinera' "a domicilio". Todo el equipamiento se compra en los 'grow shop'. "Es legal que te vendan las cosas y luego es ilegal que tú las cultives. Vamos a ver si nos ponemos de acuerdo, ¿no? Por una parte están las drogas legales, las que pagamos al Estado, que son el tabaco y el alcohol. ¿Y la hierba no? Pues entonces, vamos a cerrar los 'grow'", reflexiona una de las entrevistadas