En El Casar de Escalona (Toledo)
"Utilizan a gente con pocos recursos y les pagan una ínfima parte de lo que sacan por la marihuana": la Guardia Civil, sobre un 'jardinero'
Una reportera de Apatrullando accede a una vivienda de El Casar de Escalona donde la Guardia Civil encuentra cientos de plantas de marihuana. "Según el detenido, él no sabía nada", le dice Sara Solomando a un agente.

El equipo de Apatrullando acompaña a la Guardia Civil en el registro de varias casas en El Casar de Escalona (Toledo) y, por ahora, en la redada ya han sido detenidas varias personas que, presuntamente, se dedican a cultivar marihuana en estos pueblos de la España vacía para los clanes de la droga.
Sara Solomando entra tras los agentes en la tercera vivienda. Esposado junto a ella y bajo custodia camina el sobrino de la presunta líder de la organización. "Estaría encargado de cuidar las plantaciones de las dos casas que ha alquilado su tía. Es lo que se llama un 'jardinero'", explica la reportera ante las cámaras.
En la cuarta casa también encuentran cientos de plantas de marihuana. Mientras, la redactora intenta buscar respuestas preguntando al joven. "¿Llevas mucho tiempo trabajando para esta organización? Tú estabas custodiando esta vivienda, ¿no?", quiere saber. "No, yo estaba en mi casa", responde él. "No sabías que esto estaba aquí entonces", le refiere ella. Él niega: "Esto de aquí, no". El chico afirma estar desempleado.
"Según el detenido, él no sabía nada", le cuenta Solomando a un agente. "Normal", le responde entre risas. La periodista se sorprende de la juventud del presunto 'jardinero'. "Utilizan a gente con pocos recursos, jóvenes y que necesitan dinero para pagarles una ínfima parte de lo que sacan con la plantación", explica, para después detallar cuál es el procedimiento que se sigue con el material incautado.
Un cartel colgado en la puerta de la sala de cultivo sorprende a Sara Solomando: "Aquí tienen las anotaciones de todo lo que tienen que ir administrando a esas plantas".
En el registro, los agentes encuentran además varias cámaras de vigilancia ocultas. "No la controla quien está viviendo en la casa, sino la gente de la organización", detalla el guardia civil.