Publica sus memorias

Rappel desvela que fue aprendiz de Balenciaga: "Todas las semanas venía a comer porque le gustaba cómo guisaba mi madre"

Rappel comparte hoy en Zapeando algunas curiosidades de su vida, entre ellas la estrecha relación de amistad entre su familia y Cristóbal Balenciaga: "Fue nuestro mecenas para que mi padre y mi abuelo volvieran a resurgir", comenta en este vídeo.

Rappel comparte hoy en Zapeando algunas curiosidades de su vida, entre ellas la estrecha relación de amistad entre su familia y Cristóbal Balenciaga: "Fue nuestro mecenas para que mi padre y mi abuelo volvieran a resurgir", comenta en este vídeo.

Rappel acaba de presentar sus memorias y hoy visita el plató de Zapeando para recordar algunos de los episodios más curiosos de su vida, como cuando de joven fue aprendiz de Cristóbal Balenciaga.

En el vídeo sobre estas líneas, desvela que Balenciaga era "íntimo amigo de mi abuelo". Explica que su antepasado era sombrerero y que ayudó a Balenciaga cuando "no tenía mucho posibles". De este modo le hizo una colección de sombreros con la condición de que "conforme los vayas vendiendo, me los vas pagando".

Cuando Balenciaga empezó a ganar dinero y montó su casa, se mantuvo la relación comercial y la amistad. Tanto, que Rappel cuenta que "le devolvió la pelota" después de la Guerra Civil, cuando a su abuelo y su padre les desvalijaron el negocio y el diseñador les dio dinero y un camión de tejidos desde París. Después les presentó a "todos los fabricantes importantes" para que montaran "un negocio que os voy a hacer ricos, y así fue".

"Cristóbal fue nuestro mecenas para que mi padre y mi abuelo volvieran a resurgir", recuerda Rappel, que asegura que el propio Balenciaga "hizo el traje de novia de mi madre". Además, señala que el modisto cuando estaba en Madrid, "todas las semanas venía un día a comer a casa, porque le encantaba cómo guisaba mi madre".

En una de estas comidas, la madre de Rappel le dijo en tono de broma a Balenciaga que su hijo quería ser modisto, de manera que el diseñador se ofreció a convertirle en su "discípulo". "Es es como si le dices a Messi que quieres ser futbolista y te dice 'pues vente loco, que te enseño por las tardes'", comenta Dani Mateo.