ARTICULACIONES SINOVIALES
Un estudio revela que nuestras rodillas o codos proceden de los ancestros de los peces con mandíbulas
Un equipo de investigadores estadounidenses investiga el origen de las articulaciones sinoviales que tenemos casi todos los vertebrados. La respuesta les ha llevado a analizar los restos de especies de peces que vivieron hace más de 360 millones de años.
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¿En qué momento de la evolución obtuvo nuestra especie articulaciones tan flexibles como resistentes? Es una pregunta extremadamente compleja de responder, pero la dificultad no ha desalentado a Neelima Sharma, de la Universidad de Chicago, que junto a su equipo han publicado esta semana un estudioen la revista PLOS Biology que sugiere que, para encontrar la respuesta, hay que retrotraerse hasta los ancestros más antiguos de los peces con mandíbulas.
Las articulaciones sinoviales, es decir, las que tenemos en hombros, codos, rodillas o caderas, son una característica clave de la mayoría de los esqueletos vertebrados, proporcionando mayor movilidad y estabilidad en comparación con otros tipos de articulaciones. Estas permiten que los huesos o el cartílago se deslicen entre sí gracias a una cavidad lubricada entre ellos. Aunque estas articulaciones están presentes tanto en los vertebrados terrestres como en los peces óseos, no estaba claro cuándo surgieron en la evolución temprana de los vertebrados.
Para responder a esta pregunta, el equipo de Sharma examinó la anatomía y el desarrollo de las articulaciones en dos linajes de vertebrados primitivos: una especie de pez sin mandíbula, la lamprea marina, y dos especies de peces cartilaginosos, el tiburón gato y la raya pequeña. Los análisis revelaron la presencia de articulaciones con cavidades en los peces cartilaginosos, pero no en las lampreas. Además, los primeros mostraron ciertas proteínas y procesos de desarrollo compartidos con las articulaciones sinoviales de otros vertebrados.
La articulación flexible más antigua
El equipo también realizó tomografías computerizadas a varias especies y fósiles de peces para identificar una articulación con cavidad similar en el pez extincto Bothriolepis, considerada la articulación sinovial más antigua conocida. Este pez vivió en el Devónico, hace unos 360 millones de años.
En conjunto, estos resultados muestran que las articulaciones sinoviales están presentes en los peces con mandíbulas, pero aparentemente ausentes en los peces sin ella, lo que indica que estas estructuras evolucionaron por primera vez en los ancestros de los vertebrados con mandíbulas. Este nuevo trabajo ofrece una información crucial para entender los orígenes de la arquitectura esquelética de los vertebrados, incluidos los humanos.
"El origen de las articulaciones móviles en nuestros ancestros peces les permitió desplazarse y alimentarse de nuevas formas", explica Sharma. "Este estudio muestra que los procesos de desarrollo responsables de estas articulaciones surgieron en el árbol evolutivo de los peces".
A partir de aquí, las próximas investigaciones podrían centrarse en analizar la morfología articular en otras especies de peces fósiles y realizar más comparaciones entre las articulaciones de los vertebrados con y sin mandíbulas para, de este modo, desvelar más detalles sobre la evolución temprana de estas estructuras.
Referencia:
Sharma N, Haridy Y, Shubin N. Synovial joints were present in the common ancestor of jawed fish but lacking in jawless fish. PLoS Biol (2025)
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