Virginia Woolf sentó las bases de la autoficción en Una habitación propio. A medio camino del ensayo, la crítica literaria y lo biográfico, la escritora dejó un poderoso mensaje que casi cien años más tarde sigue resonando con fuerza: para hacer literatura hace falta vivir y trabajar con dignidad.
Cuenta Tamara Tenenbaum que no tenía la idea de escribir este ensayo. Pero la convocatoria del Premio Paidós le llegó "haciendo una traducción de Una habitación propia". "Había tomado unas notas sobre qué necesita una persona no solamente por escribir, sino para desarrollarse", recuerda. "Entonces decidí hacer un libro a partir de estas notas, sobre cosas que me habían llamado la atención en relación con los problemas que Virginia analizaba y que seguían siendo muy actuales".
Esas notas terminaron convirtiéndose en Un millón de cuartos propios, un ensayo que reflexiona sobre las ideas de Woolf y las trae a la actualidad. Y, por supuesto, se hizo con el primer Premio Paidós de ensayo.
Una relectura que aporta matices
Cuando Tamara Tenenbaum se enfrentó al texto de Woolf se sorprendió sacando nuevas conclusiones, distintas a las de lecturas anteriores. "Cuando tenía 15 o 16 años hubo muchas cosas del texto en las que no me fijé", reflexiona. "En lo relativo al trabajo creo que antes queríamos vivir de lo que nos gustaba, pero no queríamos ser ricos con criptomonedas", explica sobre el capitalismo voraz que ha inundado de escándalos las últimas semanas a Argentina.
"Antes queríamos vivir de lo que nos gustaba, no queríamos ser ricos con criptomonedas"
Porque igual que las palabras son capaces de encontrarnos un siglo después, a veces nos llegan con matices distintos, moduladas por un mundo en perpetuo cambio. "Cuando volví a releer el libro de Woolf me di cuenta de que esta reivindicación del trabajo no me resonó en mi juventud, no solo porque fuera muy joven, sino quizás porque no hacía falta en aquel momento".
El retroceso del feminismo
La escritora argentina logra encontrar un núcleo desde el que escribir para nuestra era. Las meditaciones de Woolf pasan a formar parte de algo más amplio, de un mundo que ya ha aceptado que no debe temer a la escritora inglesa y que la dignidad no puede separarse de la creación literaria.
"El feminismo son olas y ahora mismo está en retroceso, aunque es la oportunidad para plantear nuevas políticas"
En la búsqueda de esa dignidad, Tenenbaum se lamenta de la falta de empatía en la actualidad, de la caprichosa decisión de que solo aquellos que son iguales que nosotros merecen recibirla. En plena vorágine nacionalista en su país, reflexiona acerca del repliegue de las políticas feministas: "El feminismo son olas y ahora mismo está en retroceso, aunque es la oportunidad para plantear nuevas políticas y problemas".
A lo largo de Un millón de cuartos propios, la autora argentina mira a las últimas dos décadas de movimiento feminista, blandiendo una autocrítica que parece estar cada vez menos en boga.
Frente a las idas y venidas financieras, la propuesta de Tenenbaum es la de no renunciar a que nuestro trabajo se pueda dirigir hacia el mundo, comprenderlo y compartirlo con otros. Y, en última instancia, incluso hacernos crecer, por difícil que pueda resultar esto a veces.
Sigue el canal de Ahora Qué Leo en WhatsApp para estar al tanto de todas nuestras reseñas, reportajes y entrevistas.