Varios establecimientos hoteleros en España han iniciado una rebelión silenciosa contra la multinacional Booking, ofreciendo tarifas más económicas en sus propias páginas web tras la sanción impuesto a la compañía por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). La entidad sancionó a la plataforma con una multa de 413,24 millones de euros por abuso de posición y dominio, afectando gravemente a la competitividad de los hoteles y otras agencias de viajes online.

Beatriz González, directora del Hotel Sercotel Tres Luces en Vigo, destaca que durante años los hoteles se han visto obligados a fijar precios en la plataforma que no podían superar los de sus propias webs, incluso para clientes habituales. Esta condición, junto con comisiones que pueden alcanzar hasta un 25%, ha resultado en una carga económica significativa para muchos hoteles, especialmente los pequeños e independientes.

La práctica de ofrecer precios más bajos en Booking que en las propias webs de los hoteles no era una coincidencia, sino una exigencia de la plataforma para mantener la visibilidad y competitividad dentro de su sistema. Esto, sumado a la obligatoriedad de gestionar cualquier disputa legal en los Países Bajos y la falta de transparencia en los contratos en inglés, ha llevado a muchos establecimientos a reconsiderar su relación con la empresa.

Esta situación ha llevado a algunos hoteles a explorar otras opciones de venta directa, ofreciendo precios más atractivos para captar a un público que comienza a desconfiar de las grandes plataformas.

La Federación Empresarial de Turismo de Pontevedra, representada por César Ballesteros, y otras asociaciones hoteleras están considerando emprender acciones legales adicionales para reclamar compensaciones económicas por los años de abusos. "Estamos estudiando si se pide alguna reclamación económica", añade Fede Fuster, presidente de la asociación Hosbec, que agrupa a hoteles de la Comunidad Valenciana.