Principal contratista de los lanzamientos
El Departamento de Defensa de EEUU adjudica un contrato de 6.000 millones de dólares a SpaceX, la empresa de Elon Musk
El contexto El contrato de 5.923.580.297 dólares se enmarca en la Fase 3 de lanzamientos militares e incluirá la utilización de los cohetes Falcon 9 y Falcon Heavy, ambos de la empresa aeroespacial del multimillonario.

Resumen IA supervisado
El Departamento de Defensa de Estados Unidos ha adjudicado a SpaceX, la empresa de Elon Musk, el 60% de un contrato para lanzamientos espaciales militares, convirtiéndola en la principal contratista en esta área para la próxima década. El contrato, valorado en 5.923 millones de dólares, incluye el uso de los cohetes Falcon 9 y Falcon Heavy de SpaceX. Otros participantes como Blue Origin y United Launch Services también han recibido contratos, pero en menor medida. Desde 2015, SpaceX ha capturado aproximadamente el 40% de estos contratos, y ahora lidera el sector, superando a consorcios tradicionales como United Launch Services.
* Resumen supervisado por periodistas.
Elon Musk habrá abandonado la administración de Donald Trump, pero ambos siguen trabajando codo con codo y el último ejemplo de su continua colaboración es que el Departamento de Defensa de EEUU haya otorgado el 60% de la oferta de un contrato para ser el contratista de los lanzamientos espaciales del sector militar estadounidense a SpaceX, su empresa aeroespacial.
Este sábado, el Departamento de Defensa ha hecho oficial que SpaceX, la empresa espacial del multimillonario Musk, ha sido la ganadora principal para ser la contratista de los lanzamientos espaciales militares que realice en la próxima década Estados Unidos.
El contrato de 5.923.580.297 dólares (unos 4.474 millones de euros) se enmarca en la Fase 3 de lanzamientos militares e incluirá la utilización de los cohetes Falcon 9 y Falcon Heavy, ambos de SpaceX, y Vulcan (ULA) y New Glenn (Blue Origin), de otras empresas, según un comunicado de las Fuerzas Espaciales de Estados Unidos. Estas misiones servirán para poner en órbita los satélites militares más pesados, como las plataformas de espionaje de la Oficina Nacional de Reconocimiento.
Estos contratos incluyen "servicios de lanzamiento, servicios de misión especiales, misión de aceleración, resolución de anomalías y reacción rápida, estudios especiales, apoyo al servicio de lanzamiento, seguimiento de la flota, estudios de integración y análisis de misión". Es decir, prioridad en el lanzamiento, soluciones a medida y acceso a todos los datos de vuelo de cohetes de cada empresa.
La resolución de la oferta también incluye otros contratos como el de 2.386 millones de dólares para la empresa Blue Origin (propiedad de Jeff Bezos-) y de 5,3 millones de dólares para la empresa United Launch Services para los lanzamientos militares previstos hasta principios de la próxima década.
No obstante, la mayoría del contrato (el 60%) ha sido otorgado a Elon Musk, ganando la batalla particular a United Launch Services, un consorcio formado a partes iguales por los gigantes de la defensa Boeing y Lockheed Martin, que había sido generalmente la encargada principal de estos servicios.
"Ganar el 60 por ciento de las misiones puede sonar generoso, pero la realidad es que todos los competidores de SpaceX combinados no pueden aportar el 40 por ciento restante. Espero que lo consigan, pero todavía no pueden", ha destacado Musk en una publicación en la red social X.
Desde que en 2015 SpaceX recibió el visto bueno para pujar por este tipo de contratos, se ha llevado aproximadamente el 40% del valor de los mismos, pero tras la nueva adjudicación se convierte en el principal proveedor de lanzamientos militares de Estados Unidos.