Sesenta muertos en las últimas 24 horas
Gaza se muere de hambre: Israel deja a dos millones de personas sin comida, sin agua y sin medicinas
Las consecuencias La ofensiva de Netanyahu en la Franja ha provocado que no quede prácticamente comida y que lo que aún queda en los mercados alcance precios desorbitados. Su plan, parece ser, matar de hambre a los gazatíes.

Resumen IA supervisado
La situación en Gaza es desesperante, con la población enfrentando una grave crisis humanitaria. La falta de alimentos y agua potable, junto con el constante bombardeo, ha sumido a los habitantes en un estado de desesperación. Al Ajrami, un trabajador de una panadería, describe la desolación al no haber suministros básicos como harina o azúcar. Las panaderías han cerrado y los precios de los pocos alimentos disponibles, como los tomates, son muy elevados. Los niños sufren hambre constantemente, y el impacto en su salud es alarmante, según el doctor Mahmoud Al Dalu. Los suministros de las ONG se han agotado, dejando a Gaza al borde del colapso.
* Resumen supervisado por periodistas.
Gaza se muere de hambre. Sin comida, sin siquiera agua potable. Tan solo bombas. Tan solo el aroma de la guerra. Tan solo muerte. Porque es el que parece ser el pensamiento único para la población gazatí. Porque es lo que debe pensar el primer ministro de Israel. Porque el plan, si no puede matarles bajo el fuego, es acabar con ellos con el hambre.
"Todos tienen ganas de llorar. Saben que morirán de hambre junto a sus hijos", cuenta Al Ajrami, trabajador de una panadería en la que lleva décadas trabajando... y en la que ahora tan solo hay silencio.
En la que no hay absolutamente nada: "Ni un saco de harina. Ni azúcar. No hay nada, con todo bloqueado".
Los niños pasan hambre "por la noche y el día"
Las panaderías han cerrado. En el mercado, poco que elegir y lo que todavía queda en ellos está a precio desorbitado. Un kilo de tomates, por ejemplo, puede alcanzar los 70 euros.
"Esto es lo que hay. Nuestros hijos pasan hambre por la noche y por el día", cuenta Suwaiqi, un residente de la Franja de Gaza.
Porque hay hambre. Porque hay mucha hambre. "El impacto en sus cuerpos es ya muy negativo. Están bajo mínimos", cuenta el doctor Mahmoud Al Dalu, médico en el Hospital de Amigos del Paciente.
Ni harina, ni legumbres, ni arroz... Nada. Los pocos suministros que las ONG acumularon durante la tregua ya no existen. Gaza, herida de muerte.