Más mitin que acto institucional

El gran show arancelario de Trump: una puesta en escena de concurso para declarar la guerra comercial al mundo

Los detalles
Orquesta, trabajadores ataviados con cascos y chalecos y la bandera estadounidense como telón de fondo. A la ceremonia con la que Trump escenificó su proclamado "Día de la Liberación" no le faltó un detalle.

Trump y la guerra de aranceles, en directo |
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Si algo le gusta a Donald Trump es el espectáculo. Y el presidente de Estados Unidos, que en su día llegó a tener su propio 'reality show', no iba a ser menos a la hora de anunciar sus temidos mayor andanada de aranceles hasta la fecha. Un golpe a la economía mundial que finalmente ha materializado en un arancel universal del 10% a todas las importaciones, así como tarifas adicionales para aquellos países que, a su juicio, se 'aprovechan' más del suyo. Y Trump lo quería celebrar.

Así, el mandatario republicano preparó todo un show para festejar su "Día de la Liberación", como él mismo lo ha bautizado. No faltó detalle: rodeado de nueve enormes banderas estadounidenses, precedido por una orquesta con banda sonora patriótica para animar al personal y con la rosaleda de la Casa Blanca como escenario -el mismo de las grandes ocasiones-, Trump escenificó su estocada arancelaria con una puesta en escena más propia de un acto electoral o un concurso de televisión que de un acto institucional.

No era para menos, porque estaba declarando una cierta guerra mundial, aunque sea comercial, con mentiras y falsos pretextos. Y lo hizo con un show plagado de falacias, cuando no mentiras, y un discurso trufado de insultos y con un marcado tufo revanchista que dejó ver al Trump más resentido, mitinero y esloganero.

"El 2 de abril de 2025 será recordado para siempre como el día en que la industria estadounidense renació, el día en que reclamamos el destino de Estados Unidos y empezamos a hacer a EEUU rico de nuevo", proclamaba, ufano, el magnate. Todo ello ante un entregado auditorio en el que estaban los representados miembros de su gabinete, pero también trabajadores de diferentes sectores, que llevaban para la ocasión cascos y chalecos fluorescentes, por no perder el elemento teatral.

Un gran evento al que la Administración Trump puso por título precisamente 'Make America Wealthy Again' ("Hacer a EEUU rico de nuevo"), reutilizando así su ya famoso eslogan de campaña para mostrar sus verdaderos objetivos. Un lema que podía leerse en la gorra roja que el presidente llegó a lanzar al público para, instantes después, anunciar ese arancel global del 10%.

A esa tarifa se suman los gravámenes adicionales para determinados países y que afectan también a la Unión Europea. El propio Trump sostuvo un gran cartel con la lista de países más castigados y firmó las correspondientes órdenes ejecutivas -con rotulador, como acostumbra a hacer-, que luego mostró ante los presentes, así como otros documentos y gráficos. Su auditorio irrumpía en aplausos.