En la prisión de Megiddo

Tirado en el suelo, desnutrido y con las manos atadas: el trato inhumano que mató a un adolescente palestino en una cárcel israelí

Los detalles
Organizaciones de derechos humanos denuncian las condiciones infrahumanas a las que son sometidos los detenidos palestinos en Cisjordania: humillaciones, violencia y falta de atención médica.

Tirado en el suelo, desnutrido y con las manos atadas: el trato inhumano que mató a un adolescente palestino en una cárcel israelí

Las imágenes son estremecedoras: prisioneros palestinos tirados en el suelo, intimidados por perros, con las manos atadas. Estas son las condiciones en las que viven cientos de reclusos en cárceles israelíes en Cisjordania, según denuncian organizaciones de derechos humanos.

El caso de Walid Ahmad, un joven brasileño-palestino de 17 años, ha reavivado la indignación. Walid murió tras contraer una enfermedad en la prisión de Megiddo, una de las más grandes de Israel. Según su padre, la última vez que lo vio, su estado era crítico debido a la desnutrición.

"Estaba debilitado, apenas tenía fuerzas. La falta de alimentos y las condiciones deplorables lo estaban matando lentamente", expresó su padre, Jalid Ahmad.

Organizaciones palestinas han alertado sobre la rápida propagación de enfermedades en estas prisiones, afectando especialmente a los menores detenidos.

Thaer Shriteh, portavoz de la Comisión Palestina de Asuntos de Detenidos y Ex Detenidos, acusa a Israel de no tomar medidas para frenar los contagios: "Las autoridades de ocupación israelíes no han intervenido para detener la propagación de esta enfermedad desconocida", denunció Shriteh.

Walid había sido encarcelado seis meses atrás, acusado de lanzar piedras a soldados israelíes. Como él, otros menores sufren condiciones insalubres y falta de alimentación. Un exprisionero describió el calvario vivido en la prisión de Megiddo: "Perdí 8 kilos en 10 días. La comida es escasa y las celdas están infestadas de enfermedades e inmundicia".

El maltrato también es constante. Según testimonios, los reclusos son sometidos a palizas, desnudamientos forzados y bajas temperaturas como métodos de tortura.

Actualmente, se estima que 9.500 palestinos permanecen encarcelados en prisiones israelíes, de los cuales 350 son menores de edad. La comunidad internacional sigue sin tomar medidas concretas para frenar estas violaciones de derechos humanos.