La sartén por el mango
Trump, entre la subasta y el chantaje: se abre a negociar su guerra de aranceles si le ofrecen "algo fenomenal"
Entre líneas El presidente deja ver sus verdaderas intenciones y presume de que "todos los países" están llamando a Washington tras anunciar sus aranceles: "Ahora harán cualquier cosa por nosotros".

Resumen IA supervisado
Donald Trump está satisfecho con los efectos iniciales de sus aranceles, a pesar del impacto negativo en las bolsas globales. El presidente de EEUU ha mostrado sus intenciones de negociar si recibe una oferta "fenomenal". Abre así una subasta-chantaje antes de que los aranceles entren en vigor. Trump, a bordo del Air Force One, presumió de que todos los países han contactado con Washington desde que anunció las nuevas tarifas y utiliza los aranceles como herramienta de negociación. Como ejemplo, el mandatario ha apuntado a TikTok y las posibles concesiones de China para aprobar la venta de sus operaciones en EEUU. Algunos de sus aliados, como Argentina e Israel, ya han cedido a sus demandas.
* Resumen supervisado por periodistas.
Donald Trump está muy satisfecho con los primeros efectos de sus temidos aranceles, a pesar del descalabro que ha desatado en las bolsas de todo el mundo y particularmente en Wall Street, que percibe el riesgo de su guerra comercial como comparable al de la pandemia. El presidente de Estados Unidos, sin embargo, ahora ha dejado ver sus verdaderas intenciones: abrir una suerte de subasta-chantaje en plena cuenta atrás para que sus aranceles entren en vigor.
Y es que el mandatario republicano no descarta negociar si le ofrecen "algo fenomenal". Así lo deslizaba en declaraciones a los periodistas a bordo del Air Force One este jueves, horas después de anunciar unos "aranceles recíprocos" que en realidad no son tales.
En el avión presidencial, Trump presentó ante la prensa su "gold card" -una tarjeta que permitirá, en esencia, comprar la residencia por una suma millonaria- y sacó pecho tras declarar la guerra comercial al mundo: "Todos los países", dijo, han llamado a Washington en las últimas horas. "Esa es la belleza de lo que hacemos", presumía un ufano Trump, que señaló que ahora EEUU está "en el asiento del conductor".
Sabedor de que, al menos en apariencia, tiene la sartén por el mango, el dirigente norteamericano abrió la veda para que ahora le ofrezcan cosas a cambio de rebajar sus aranceles. "Si hubiéramos pedido a algunos de estos países, a la mayoría casi, que nos hicieran un favor, habrían dicho que no. Ahora harán cualquier cosa por nosotros. Pero tenemos aranceles, han sido impuestos y van a hacer a nuestro país muy rico", defendió el mandatario republicano.
El ejemplo de Trump: TikTok
Preguntado acerca de si está dispuesto a llegar a acuerdos, Trump deslizó que "depende". "Si alguien dijera: 'Os vamos a dar algo que es tan fenomenal', mientras nos den algo que sea bueno...", apostillaba el presidente, que puso como ejemplo el caso de TikTok, en un momento en que las operaciones estadounidenses de la plataforma necesitan un comprador para evitar el cierre. Una venta que requiere el visto bueno de Pekín.
"China probablemente dirá que aprueban un acuerdo, pero, '¿harás algo con los aranceles?'", ilustraba Trump. "Los aranceles nos dan un gran poder para negociar. Siempre lo han hecho. Los usé muy bien en mi primera Administración, como visteis. Ahora lo estamos llevando a un nivel completamente nuevo, porque es una situación a nivel mundial y es muy emocionante", añadía.
De esta forma, Trump especula con que el gigante asiático -el país más golpeado por las nuevas tarifas, pues entre los aranceles que ya tenía en vigor y los nuevos, sus exportaciones a EEUU quedan gravadas con un 54%- quizá esté más dispuesto ahora a aprobar la venta de las operaciones estadounidenses de TikTok.
Primeras cesiones... y respuestas
El arancel global de Trump entrará en vigor en la madrugada de este sábado, 5 de abril, a las 00:01 horas de Washington (las 06:01, hora peninsular española), mientras que los aranceles individualizados tendrán vigencia desde el 9 de abril. Y Trump quiere aprovechar esa cuenta atrás para ver qué puede rascar a sus socios comerciales, amedrentados ante la amenaza arancelaria.
Pero, como en todo chantaje, hay quien traga y quien se defiende. De momento, lo que ha hecho China es contraatacar con aranceles del 34% y restringiendo las salidas de algunos materiales raros al país norteamericano, imprescindibles para su industria aeroespacial. "Elementos fundamentales para el desarrollo tecnológico que China controla", ha señalado a este respecto Eduardo Saldaña, codirector de 'El Orden Mundial', en Al Rojo Vivo, donde ha advertido: "Ahí podemos encontrarnos con un buen melón".
Algunos de los aliados más cercanos de Trump, en cambio, ya han cedido: el presidente argentino, Javier Milei, anunció este mismo jueves en una gala en Mar-a-Lago que emprenderá reformas para adaptarse a las exigencias de Trump. Lo hizo sin reproche alguno y casi sin pedir nada a cambio. Otro buen amigo de la Administración Trump, Israel, ha eliminado todos sus aranceles a las importaciones de EEUU.
Todo lo contrario a lo que ya están planeando desde Canadá. Su primer ministro, Mark Carney, sostiene que el vecino norteño de EEUU debe "responder con propósito y fuerza" y para hacerlo, su ministra de Exteriores, Melanie Joly, ha tendido este viernes la mano a Europa: Estados Unidos, ha dicho, "no volverá a ser el mismo". Piden nuevos acuerdos en comercio y seguridad, una respuesta conjunta contra un hombre que ha trastocado todo el comercio mundial, para su propio beneficio político.