Guerra comercial
Trump 'castiga' con sus aranceles a los países más pobres del sudeste asiático, un daño colateral en su 'guerra' contra China
¿Por qué es importante? Los aranceles con los que el presidente de EEUU ha castigado a los países del sudeste asiático rondan el 50%, una medida que les va a afectar a su economía que depende, en buena medida, de sus exportaciones al gigante americano.

Resumen IA supervisado
La guerra comercial iniciada por Donald Trump afecta gravemente a los países del sudeste asiático, imponiéndoles aranceles elevados. Myanmar, devastado por un terremoto, enfrenta aranceles del 44%, mientras que Camboya, Laos y Vietnam sufren tarifas entre el 46% y 49%. Estos países dependen de las exportaciones a Estados Unidos, representando un porcentaje significativo de su PIB. La medida afectaría de forma indirecta a a China, que ha deslocalizado industria en la región, pero también impacta a empresas estadounidenses allí.
* Resumen supervisado por periodistas.
La guerra comercial que ha declarado el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, no ha hecho más que empezar y los más afectados son los países del sudeste asiático, que son los más castigados con los aranceles que les ha impuesto.
Al estadounidense poco le ha importado el terremoto de Myanmar, que deja más de 3.300 muertos y 5.000 heridos, y su guerra civil; y el resto de países que se sitúan en esa zona, a los que considera un 'peligro' porque muchos albergan empresas de capital chino. El republicano ha decidido 'castigar' al país devastado por el fuerte sismo con unos aranceles del 44%, y a sus compañeros de zona con tarifas que rondan el 50%. Concretamente a Camboya le ha aplicado un 49%, a Laos, un 48, y a Vietnam con un 46%. Países en los que una quinta parte de su población se encuentra por debajo del umbral de pobreza.
Óscar Vara, profesor de Teoría Económica de la Universidad Autónoma de Madrid, asegura que "Vietnam debe exportar más o menos el 20% de su PIB a EEUU", una cifra similar a la de Camboya. Un poco inferir es la de Laos, que exportaría un "10%" de su PIB al gigante americano.
Pero para ellos estas exportaciones eran vitales para su economía. "Son países para los cuales las exportaciones suponen una entrada de divisas e ingresos muy importante", explica el experto.
Aunque estos países, además de su ubicación y los bajos recursos de los que disponen, tienen otra cosa en común: su relación con China. En 2018, cuando se le impusieron los aranceles al país liderado por Xi Jinping, este decidió deslocalizar mucha industria en los países e su alrededor ya que, además, de salirle más barato, estos podrían exportar a EEUU.
Con esta medida que ataca al sudeste asiático, Donald Trump consigue dañar colateralmente a China; aunque sabe que sus aranceles también afectarán directamente a las empresas estadounidenses que tienen allí su producción, como las ubicadas en Tailandia o Indonesia. Pero de esta manera, pretende forzarlas a volver a Estados Unidos.
"Esta es una estrategia de mucho riesgo, porque primero, eso lleva tiempo, y probablemente nadie en un contexto de tanta inseguridad jurídica e incertidumbre se va a ir tan fácilmente a Estados Unidos", comenta Santiago Carbó, catedrático de Análisis Económico en la Universitat de València.
Ahora todos esos países, también los más maltratados -como Madagascar o Lesoto-, se verán obligados a mirar, aun más si cabe, hacia China. Y, es que, la guerra comercial de Donald Trump les "hace más dependientes" suyos o de otros mercados. Además, se van a ver "debilitados", ya que, muchos de ellos, "no tienen probablemente los niveles de renta o desarrollo económico que hay en otras zonas del mundo", afirma Carbó.
La de Trump es una maniobra geopolítica más que económica, pero también torpe y despiadada; aunque eso, con Trump no es noticia.