Todo por la pasta
Trump presenta su "tarjeta dorada" para comprar la residencia en EEUU: "Por cinco millones puede ser tuya"
Qué hay detrás El presidente de EEUU ve todo como un negocio. Mientras lleva a cabo su cruzada antiinmigración, también abre la posibilidad de 'comprar' la residencia por un módico precio: cinco millones de dólares.

Resumen IA supervisado
Donald Trump ha presentado su "tarjeta dorada" destinada a inmigrantes ricos, que les permitirá vivir y trabajar en Estados Unidos y que servirá como vía hacia la obtención de la ciudadanía. Esta tarjeta, con un precio de cinco millones de dólares, lleva el nombre y rostro del mandatario republicano. El presidente ha revelado la "Trump card" en medio de la tensión por su guerra arancelaria y ha destacado que él es el primer comprador. Este nuevo sistema reemplaza un antiguo programa de visados a cambio de inversiones. La iniciativa refleja la visión de Trump de convertir todo en un negocio, evidenciada también en sus planes para la Franja de Gaza.
* Resumen supervisado por periodistas.
Donald Trump no quiere inmigrantes... salvo que sean muy, muy ricos. A finales de febrero, el presidente anunció que Estados Unidos vendería una "tarjeta dorada" que permitiría a los extranjeros más pudientes vivir y trabajar en el país norteamericano y que, además, les serviría como vía para obtener la ciudadanía. Unos privilegios que tienen el módico precio de cinco millones de dólares y que ahora se materializan en una tarjeta dorada literal... con su nombre y su rostro impresos.
El mandatario republicano desvelaba esa "Trump card" al mundo el jueves por la noche, mientras los mercados convulsionaban por el impacto de su guerra arancelaria. A bordo del Air Force One, sin embargo, él blandía su nuevo juguete ante la mirada de los periodistas. "Cinco millones. Por cinco millones de dólares, esto puede ser tuyo", aseguraba un ufano Trump, mientras mostraba la tarjeta -la primera de todas, dijo- al más puro estilo de un reality show.
"Es la gold card. La Trump card", señalaba el magnate neoyorquino, que dijo ser el primer comprador -no se sabe aún quién será el segundo- y que esta tarjeta saldrá a la venta "en menos de dos semanas, probablemente". "¿Bastante emocionante, verdad?", agregaba.
Todo es un negocio
Esas tarjetas doradas para los más acaudalados sustituirán un programa del Gobierno estadounidense en vigor desde los años 90, que permitía a extranjeros obtener visados a cambio de inversiones de capital y creación de empleo en el país norteamericano. Cuando anunció este nuevo sistema, Trump no descartó la posibilidad de vender estas 'tarjetas doradas' a oligarcas rusos. "Sí, posiblemente. Conozco a algunos oligarcas rusos que son gente muy agradable", dijo, según recogía entonces la 'CNN'.
La iniciativa, en todo caso, no hace sino dejar aún más patente si cabe que Trump lo ve todo como una oportunidad de negocio. El magnate neoyorquino ya lo dejó claro con sus planes para la Franja de Gaza: convertir el devastado enclave, escenario de la masacre de más de 50.000 gazatíes, en una suerte de resort, haciendo de la guerra una inversión inmobiliaria.
La presentación de su "gold card" llega además en plena cruzada de Trump contra la inmigración. El republicano regresó a la Casa Blanca con la promesa de una política migratoria de 'puño de hierro', un empeño que se ha traducido en deportaciones masivasa cárceles salvadoreñas y en la firma de un decreto para eliminar la ciudadanía por nacimiento, a pesar de que es un derecho reconocido en la Constitución del país.
La Justicia estadounidense mantiene bloqueada esa orden, al menos de momento. Pero hay algo que está claro: para Trump es más importante tener dinero que haber nacido en Estados Unidos.