Cacería y bulos
Los periodistas del Congreso exigen parar las prácticas mafiosas de agitadores ultras disfrazados de reporteros: “Señalar no es periodismo”
El contexto Cada vez son más habituales actitudes procedentes de miembros de la extrema derecha que se disfrazan de periodistas, llegando a amenazar con dar a conocer los domicilios del resto de periodistas en distintas ocasiones.

'Señalar no es periodismo'. Bajo este lema la gran mayoría de periodistas parlamentarios, de todas las líneas editoriales, han firmado un manifiesto contra las prácticas mafiosas de esos matones de extrema derecha que, disfrazados de periodistas, se pasean por el Congreso de los Diputados con una acreditación. Amenazan al resto, los señalan y hasta animan a hacerles la vida imposible porque no comulgan con la libertad y la democracia.
Un lema que periodistas de casi todos los medios de comunicación han coreado al unísono para denunciar la persecución que están sufriendo mediante amenazas, insultos y señalamientos en las redes sociales. Lo han hecho representados por la Asociación de Periodistas Parlamentarios (APP) que ya exige a las mesas del Congreso y el Senado que "adopten las medidas necesarias", puesto que estos comportamiento "dificultan el trabajo de los medios de comunicación".
Unas actitudes procedentes de miembros de la extrema derecha que se disfrazan de periodistas, llegando a amenazar con dar a conocer los domicilios del resto de periodistas en distintas ocasiones: "Los vamos a exponer. Y esperad que no expongamos su dirección", decía un vídeo en sus redes sociales Vito Quiles. También acosan a redactores con los que coinciden en las instalaciones del Congreso con una acreditación, pero sin respetar las normas de convivencia más elementales.
Un matonismo que políticos, como el eurodiputado de Vox Hermann Tertsch utilizan para amplificar sus ataques a los periodistas. Por ejemplo, en una ocasión dedicó una publicación en su perfil de X a una periodista de laSexta: "Con lo que trinca como comisaria y censora la 'Intxahurraco', toda la patulea de gacetilleras rojas quieren ser ella. Al antifascismo miliciano. ¡No le grabes! Salen de la facultad ya preparadas para la 'cheka'".
Sin embargo, no se queda aquí la cosa porque también siembran el miedo entre los operadores de cámara. Sin ir muy lejos, a raíz del golpe fortuito que la pareja de Isabel Díaz Ayuso se dio a su salida del Juzgado de Plaza Castilla contra un técnico de esta cadena, Dani Esteve, conocido como Dani 'Desokupa' aseguró que "hay que encontrar a ese cámara, queremos su cara, y vamos a empapelar Madrid". Incluso, hace "un llamamiento, se busca, la cámara y la identidad del cámara". Todo organizando una cacería, bulos mediante, contra quienes solo hacen su trabajo.