El cadáver de Emilio Pintor Mella, desaparecido desde el pasado 21 de febrero, ha sido localizado en el interior de un vehículo que ha sido recuperado del fondo del río Miño, en el embalse de Belesar, en Lugo.
El vehículo, según fuentes de la investigación, pudo ser recuperado gracias a la utilización de un sónar y con la ayuda de una grúa.
La víctima es un vecino del municipio coruñés de Melide, Emilio Pintor Mella, de 43 años. Con las últimas señales de su móvil, los agentes del Grupo Especial de Operaciones de la Guardia Civil han llegado hasta el turismo, que se encontraba sumergido.
La familia de Emilio Pintor había notificado su desaparición y recurrido a SOS Desaparecidos para dar con él. Incluso el pasado 31 de marzo fue convocada una marcha por Melide, localidad en la que vivía, y por A Coruña para que no cesase su búsqueda y agradecer el apoyo recibido.
La pista de su paradero se perdió en la zona de la Ribeira Sacra de Lugo, un lugar conocido por la víctima debido a su actividad laboral. Las fuerzas de seguridad lo buscaban desde el primer momento en el embalse de Os Peares puesto que las últimas señales de su teléfono móvil fueron localizadas por antenas dispuestas en ese tramo del río Miño.
El día de su desaparición, Emilio se encontraba hablando por teléfono con su mujer cuando esta escuchó un ruido de agua y la conversación se cortó. Todo apunta a que habría caído al río Miño con su vehículo desde la carretera que discurre paralela a ese tramo fluvial mayoritariamente desprovista de vallas de protección para evitar caídas accidentales.
El cadáver está en avanzado estado de descomposición por el tiempo que habría pasado hundido en el agua. La autopsia determinará las causas de la muerte.
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