Tragedia minera
Un juzgado abre una investigación por el accidente con cinco víctimas en la mina de Cerredo
El contexto En el siniestro, considerado el peor accidente minero en tres décadas, fallecieron cinco trabajadores. Otros cuatro resultaron heridos.

Resumen IA supervisado
El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Cangas de Narcea ha iniciado una investigación sobre el accidente en la mina de Cerredo, donde murieron cinco trabajadores y cuatro resultaron heridos. Según fuentes jurídicas, este procedimiento es habitual en accidentes de este tipo para investigar las causas y gestionar los fallecimientos. La explosión ocurrió el lunes a las 09:30 en una mina de Degaña, Asturias, durante una prospección de grafeno. La hipótesis principal apunta a una bolsa de gas grisú. La mina, reabierta para extraer grafito, fue visitada por la ministra Yolanda Díaz, quien prometió consecuencias legales por las posibles responsabilidades.
* Resumen supervisado por periodistas.
El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Cangas de Narcea ha abierto diligencias de investigación por el accidente en la mina de Cerredo en el que murieron cinco trabajadores y otros cuatro resultaron heridos. Así lo avanzan fuentes jurídicas consultadas por laSexta, que señalan que este es el trámite habitual cuando se produce un accidente de estas características para levantar los cadáveres e investigar las causas del siniestro.
El siniestro ocurrió en torno a las 09:30 de la mañana del lunes, cuando se produjo una explosión en esta explotación minera, situada en el concejo asturiano de Degaña, en la que se llevaba a cabo una prospección para extraer grafeno. Murieron cinco trabajadores, todos ellos leoneses y con edades comprendidas entre los 32 y los 54 años, mientras que otros cuatro resultaron heridos de diversa consideración. Dos personas salieron ilesas.
La explosión se produjo a varios metros de profundidad, en una de las galerías de la tercera planta de la mina. En su interior se encontraban varios mineros manejando una máquina cuando fueron sorprendidos por la detonación. La principal hipótesis sobre el origen de la deflagración apunta a una bolsa de gas grisú, muy inflamable y asociado a este tipo de yacimientos.
Tras un tiempo cerrada, la mina de Cerrado actualmente tenía licencia para extraer grafito. La vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, se desplazó al lugar el mismo día del siniestro y desde allí advirtió ya de "el peso de la ley va a caer sobre las posibles responsabilidades que haya sobre esta cuestión". "En el siglo XXI, no puede morir nadie así", aseveró.
Este martes, un día después del que se considera el peor accidente minero en 30 años, familiares y amigos se despedían de los cinco fallecidos: David, que solo llevaba tres meses trabajando en la mina; Rubén, que estaba a punto de jubilarse; Amadeo, que llevaba años relacionado con la minería; Iván, que también llevaba toda la vida vinculado al sector; y Jorge, de 32 años, padre de un niño de menos de dos.
