Medida cautelar
Los menores que agredieron al niño con parálisis cerebral en Santander no podrán acercarse a él y tendrán que cambiar de instituto
El contexto La magistrada titular del Juzgado de Menores de Santander ha aceptado la medida cautelar solicitada por la Fiscalía de Menores, que el pasado viernes solicitó una orden de alejamiento para los agresores.

Resumen IA supervisado
La jueza del Juzgado de Menores de Santander ha ordenado medidas cautelares para cuatro menores que maltrataron a un compañero con parálisis cerebral. Estos jóvenes tienen prohibido acercarse o comunicarse con la víctima hasta que haya una sentencia firme. La decisión responde a una solicitud de la Fiscalía de Menores y obliga a los acusados a cambiar de instituto, aunque ya habían decidido hacerlo voluntariamente. La magistrada considera que la medida es proporcional a los hechos y ha comunicado la decisión al instituto y a la Consejería de Educación, asegurando el derecho a la educación de los menores implicados.
* Resumen supervisado por periodistas.
La titular del Juzgado de Menores de Santander ha acordado una orden de alojamiento para los cuatro menores expedientados en Santander por maltratar a un compañero de instituto con parálisis cerebral. De esta forma, la jueza aprueba la medida cautelar solicitada el pasado viernes por la Fiscalía de Menores, y consistente en la prohibición de acercarse y de comunicar con él por cualquier medio o a través de terceras personas, todo hasta que recaiga una sentencia firme.
En un auto dado a conocer este miércoles y contra el que cabe recurso, la magistrada indica que los menores tienen prohibición de acercarse al menor, a su domicilio, lugar de estudios o cualquier otro en el que se encontrara, y de comunicarse con el mismo por cualquier medio o a través de terceras personas. Es por ello que tendrán que cambiar de instituto a la fuerza, si bien los menores había decidido cambiarse de centro de forma voluntaria tras la petición de la Fiscalía.
En el auto, la jueza entiende que la cautelar "guarda la necesaria proporcionalidad con los hechos que han motivado la incoación del expediente".
Del mismo modo, acuerda que se comunique la decisión al instituto y a la Consejería de Educación del Gobierno de Cantabria, "debiendo garantizarse en todo caso el derecho a la educación de los menores expedientados".
"No era la primera vez"
Los hechos, que trascendieron hace una semana, ocurrieron en la semana anterior, cuando los implicados increparon y grabaron a la víctima, en silla de ruedas. En esos vídeos se ve a los menores golpeando a su compañero con sillas, burlándose de él, empujándole y golpeándole. "Agáchate come mierda", se llega a escuchar en uno de ellos.
La Consejería de Educación del Gobierno regional activó el protocolo de acoso escolar y el centro abrió el procedimiento disciplinario ordinario a los responsables de la agresión, que supuso la expulsión del IES durante cinco días, el plazo máximo que marca la ley.
En conversación con laSexta, la madre del menor agredido afirmó que no era la primera vez que sufría ataques, y defendía que "tendría que cambiar algo" aunque confía en que estos jóvenes se podrían reconducir. "Cuando estos jóvenes llegan a Fiscalía, se salda con un par de charlas o una multa a los papás", explicaba añadiendo que lo considera insuficiente.
Por ello, solicitaba que, en lugar de medidas más drásticas como el internamiento de los jóvenes en centros de menores, que pasen unos meses "en sitios donde tengan que trabajar con gente que necesita de apoyo de otras personas y se den de morros con la realidad, que entiendan que esto puede acaecer en cualquier familia y momento".