Rompe el cristal a taconazos. Técnica sorprendente, pero efectiva. Luego se cuela dentro de la pastelería y detrás, su perro, al que lleva atado con correa.

El ladrón va directo a la caja, sin soltar al perro. Coge 700 euros y se va aunque le cuesta convencer al perro, que no quiere salir.

Hasta aquí un vídeo de un atraco más. Pero el dueño de esta pastelería de Barcelona le ha puesto efectos y música y lo ha publicado en sus redes. Le recuerda en un rótulo que el local abre de 9:00 a 21:00 y que no hace falta entrar a las 3:00 de la mañana reventando la puerta. Todo con tono irónico.

El vídeo es la venganza personal de un pastelero de Barcelona. Una forma de hacerlo viral para que todos vean al ladrón.

Se llevó 700 euros más los daños en la puerta y la caja registradora. Los Mossos aún no han encontrado al ladrón.