'Acabemos con el negocio de la vivienda'

Los alquileres en España suben un 57% desde 2015: el 40% del salario se destina a la vivienda

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La crisis inmobiliaria golpea con fuerza, con un amento del 20% en los precios en algunas regiones y la especulación disparando los alquileres y compras en todo el país.

Los alquileres en España suben un 57% desde 2015: el 40% del salario se destina a la vivienda

Este sábado, 40 ciudades españolas se convertirán en el escenario de una de las protestas más relevantes del año, con el lema 'Acabemos con el negocio de la vivienda' como bandera. Este clamor tiene un objetivo claro: poner fin a la especulación inmobiliaria y a los precios desmesurados de los alquileres, que asfixian a una gran parte de la población.

Con esta movilización, se exige un cambio en el modelo inmobiliario español, que ha dejado a muchas personas al borde de la exclusión social debido a la creciente inalcanzabilidad de los precios tanto en alquiler como en compra de viviendas.

La cruda realidad

La situación es alarmante: los españoles destinan de media el 40% de su salario a pagar el alquiler, una cifra que coloca al país como el tercero en Europa con el mayor porcentaje de sueldo dedicado a esta partida, solo por detrás de Irlanda y Grecia. A pesar de que Europa recomienda que este gasto no supere el 30%, el mercado español se ha desbordado, obligando a millones de ciudadanos a sacrificar una parte significativa de sus ingresos solo para tener un techo bajo el que vivir.

En países como Alemania, este porcentaje se limita al 13%, una brecha que pone en evidencia la disparidad en las condiciones del mercado inmobiliario europeo.

Si la situación de los alquileres es grave, la de la compra de viviendas no es menos desoladora. En el último año, los precios de los inmuebles subieron un 11% de media en toda España. La situación se torna aún más insostenible en algunas regiones, como la Comunidad de Madrid, donde los precios aumentaron más de un 20%. Canarias y la Comunidad Valenciana no se quedan atrás, con un incremento superior al 16% en 2024.

San Sebastián, Madrid y Barcelona son las ciudades donde resulta más caro comprar una vivienda, haciendo de ellas los epicentros de una crisis inmobiliaria que parece no tener fin.

La Comisión Europea ha sido tajante en su diagnóstico sobre el mercado inmobiliario español: los precios de los inmuebles están inflados en un 20%. Este fenómeno responde a tres factores clave: la escasez de oferta, la alta demanda y los elevados costos de los materiales de construcción.

A pesar de las advertencias, la previsión es que los precios seguirán su escalada. Según un estudio de Bankinter, en 2025 se prevé un aumento del 5% en los precios de las viviendas, y otro 3% en 2026, lo que podría agravar aún más la situación, especialmente para los más vulnerables.

El impacto de la especulación

Desde 2015, la especulación inmobiliaria ha alcanzado niveles preocupantes. De acuerdo con los datos, una de cada diez viviendas en venta ha sido comprada por inversores, o se ha convertido en un alquiler turístico. Esto ha disparado los precios de los alquileres en un 57% y los de las viviendas en un 47%.

En paralelo, los salarios siguen estancados, lo que ha provocado que el poder adquisitivo de los ciudadanos se vea completamente desbordado por la acelerada inflación de los precios. La falta de regulación y control ha permitido que los inversores se apropien de una parte significativa del mercado, lo que está llevando a miles de familias a vivir en la precariedad.

Ante esta realidad, algunas ciudades han intentado tomar medidas para frenar la escalada de los precios. Barcelona, por ejemplo, implementó hace un año un control sobre los precios de los alquileres. Los resultados, aunque positivos, han sido limitados: los alquileres han disminuido un 6,5%.

No obstante, esta medida no ha sido suficiente para resolver la crisis. De hecho, el 'New York Times' ha colocado a Barcelona en la portada de su sección internacional, señalando a la ciudad como "el centro del problema de la vivienda en Europa". Este artículo refleja la magnitud de la crisis, que no solo afecta a las grandes ciudades, sino que se extiende a un número creciente de municipios en todo el país.

Portada del 'New York Times': Barcelona, el centro del problema de la vivienda en EuropaPortada del 'New York Times': Barcelona, el centro del problema de la vivienda en EuropalaSexta Clave

Un panorama desolador

El impacto de la crisis inmobiliaria se deja sentir en todo el territorio español. En 23 ciudades del país, los alquileres han alcanzado cifras nunca antes vistas. Este fenómeno ha establecido un triste récord que exige una intervención urgente por parte de las autoridades.

En muchas de estas ciudades, los precios de los alquileres son tan altos que han quedado fuera del alcance de buena parte de la población, lo que está generando una creciente brecha social y económica.