Un 'no' como respuesta
Así nació el 'amor' de Trump por los aranceles: el fracaso en Japón que transformó su visión del comercio global
El detonante Un viaje fallido a Japón en 1990, en busca de financiación, cambió la percepción de Donald Trump sobre los "abusos" comerciales de los aliados de EEUU.

En 1990, Donald Trump no era todavía el fenómeno político que hoy conocemos. Era, sobre todo, un empresario con problemas financieros. Sus negocios inmobiliarios estaban apalancados, el mercado de bienes raíces atravesaba una crisis y necesitaba liquidez desesperadamente.
Fue en ese contexto que decidió viajar a Japón, acompañado de su entonces esposa Ivana, a bordo de su lujoso yate Trump Princess. No era un viaje de placer. Su objetivo era claro: convencer a los bancos japoneses de que financiaran sus proyectos.
Pero el plan fracasó. Japón le cerró la puerta. Los bancos nipones, que en aquel momento dominaban el mundo financiero, no estaban interesados en rescatar a un empresario estadounidense en apuros. La negativa fue un golpe a su orgullo, pero también un punto de inflexión. Según quienes lo conocieron en esa época, ese rechazo cambió su percepción sobre la relación económica entre EEUU y sus aliados.
Del rechazo al ataque mediático
Poco después, Trump inició una ofensiva pública contra Japón y otros países que, según él, estaban "exprimiendo" la economía estadounidense. Durante meses, recorrió los principales programas de televisión denunciando lo que consideraba un "abuso" de las potencias extranjeras.
No se limitó a la televisión: en 1987 pagó 100.000 dólares de su propio bolsillo para publicar una carta abierta en los tres principales periódicos del país —'The New York Times', 'The Washington Post' y 'The Boston Globe'—, en la que acusaba a Japón de haberse aprovechado de EEUU durante años. "El mundo se ríe de los políticos de Estados Unidos", escribió.
Las ideas que Trump defendía en esos años no eran muy distintas a las que sostendría décadas después desde la Casa Blanca. En 1987, en una entrevista con Larry King en 'CNN', dejó una frase que bien podría haber dicho en 2016 o incluso hoy: "Mucha gente está cansada de ver a otros países estafar a Estados Unidos. Este es un gran país".
Un año después, en una entrevista con Oprah Winfrey, fue aún más directo. Oprah le preguntó "¿qué harías diferente, Donald?", a lo que él contestó: "Dejamos que Japón introduzca sus productos en nuestro mercado. Eso no es libre comercio. Haría pagar a nuestros aliados un precio justo".
De la televisión a la Casa Blanca
Lo que en los 80 y 90 eran solo declaraciones en entrevistas y cartas abiertas, en 2016 se convirtió en política oficial. Ya como presidente, Trump impuso aranceles a China, a la Unión Europea y hasta a Canadá y México, bajo el argumento de que EEUU había sido explotado comercialmente durante décadas.
Sus políticas proteccionistas fueron un pilar central de su administración, y ahora, de nuevo en la presidencia, ha dejado claro que los aranceles volverán a ser una de sus principales herramientas económicas.
El mundo observa con atención sus próximos movimientos. Pero quizás, todo se decidió aquel día en 1990, cuando los bancos japoneses le dijeron que no.