Hasta 40 ciudades salen a la calle
'Acabemos con el negocio de la vivienda' como lema y las llaves en alto como símbolo: España clama por el fin del 'rentismo'
¿Qué están diciendo? Tanto organizaciones, como manifestantes critican la inacción de las administraciones ante un mercado inmobiliario en el que la especulación está sacando a los ciudadanos de sus hogares.

Resumen IA supervisado
Miles de personas se manifestaron en 40 ciudades españolas bajo el lema "Acabemos con el negocio de la vivienda", alzando sus voces contra la especulación inmobiliaria y el creciente precio de los alquileres. En Madrid, la marcha más multitudinaria reunió entre 15.000 y 150.000 participantes, según diferentes fuentes. Líderes políticos como Antonio Maíllo de IU también se sumaron, instando a cambios radicales en políticas de vivienda. La presión del turismo sobre el mercado inmobiliario fue un tema destacado en ciudades como Málaga e Ibiza. En Barcelona, la Casa Orsola se erigió como símbolo de resistencia. Las protestas transcurrieron sin incidentes graves, salvo en Madrid, donde hubo enfrentamientos menores con la policía.
* Resumen supervisado por periodistas.
'Acabemos con el negocio de la vivienda' como lema; las llaves en alto como símbolo y miles de personas ensordeciendo las calles de hasta 40 ciudades españoles al grito de 'rentistas culpables, Gobierno responsable', han protagonizado la jornada de este sábado. Todo enmarcado en la primera protesta estatal que busca poner fin a la especulación inmobiliaria en España donde el precio de los alquileres no deja de crecer.
De Alicante a Zaragoza, pasando por ambos archipiélagos, son pocas las urbes que no han sido testigos de alguna marcha en busca de que la vivienda sea accesible para todos frente al 'rentismo'. Las primeras arrancaban a las 11:30 en Málaga y Murcia, a las que han seguido, ya al mediodía, las de decenas de ciudades más como la gaditana Línea de la Concepción, o la gallega Vigo.
Entre ellas, la de Madrid que se ha convertido en la más multitudinaria de este 5A con una participación, según los organizadores, de entre 100.000 y 150.000 manifestantes, que la Delegación del Gobierno ha rebajado a 15.000. Precisamente, a su inicio, la portavoz del Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de la región, Valeria Racu, ha clamado contra lo que califica como "un sistema parasitario" creado desde distintos agentes y en el que "el miedo está cambiando de bando", porque ellos no van "a parar hasta acabar con el negocio de la vivienda".
Unas palabras que han secundado otros vocales de las distintas delegaciones de la organización, pero también líderes políticos, sobre todo de la izquierda, que también han acudido a estas manifestaciones. Uno de ellos, ha sido el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, quien ha mostrado optimismo en que las movilizaciones de este sábado sean "el aldabonazo" para que la negociación en las instituciones, "sobre todo en la vía presupuestaria", se traduzca por un "cambio radical en las políticas de vivienda".
La presión turística, en el foco de Málaga y las ciudades isleñas
Maíllo ha acudido a la protesta malagueña, en la que se ha puesto el foco en la presión que los alquileres turísticos ejercen sobre un mercado inmobiliario cuya oferta para los habitantes de las ciudades es escasa. Una problemática que también se vive en la capital andaluza, Sevilla, tal y como subraya Rocío. A ella, un fondo buitre le dio tan solo 15 días para abandonar la casa del centro sevillano en la que vivía desde hacía más de dos décadas. Ahora, "el centro se está quedando totalmente sin vecinos", ha lamentado.
Se trata de un clamor que se ha repetido a lo largo y ancho de la región andaluza, en la que, de manera coordinada, se han celebrado más de media docena en ciudades diferentes. Entre ellas, más allá de Sevilla y Málaga, está las de Almería; Cádiz; El Puerto de Santa María; Jerez de la Frontera; La Línea de la Concepción; Tarifa; y Granada.
Eso sí, la presión de la 'turistificación' también ha sido un reclamo en las marchas organizadas en ciudades isleñas como Mallorca, Ibiza o Las Palmas de Gran Canaria. Con el lema 'La Isleta lucha por el derecho a la vivienda' o 'Salvemos Guanarteme. No especulación' unos 500 palmenses han salido a la calle,
Mientras tanto, en Ibiza se han sucedido los reproches por haber convertido la isla "en el mayor exponente en cuanto a alquileres astronómicos, inasumibles para cualquier persona trabajadora". Asimismo, critican tener "el precio de venta por metro cuadrado más elevado; las cláusulas más abusivas y las condiciones más inhumanas", en referencia, a la multitud de trabajadores que se ven obligados a vivir en caravanas.
Las cinco razones
Es cierto que la proliferación de alojamientos turísticos en ciudades como las precitadas es uno de los principales obstáculos para atajar el problema de acceso a la vivienda que viven los españoles, así como una de las causas de esta situación, pero hay otras cuestiones que han llevado a estas organizaciones a organizar esta primera protesta estatal.
Por un lado, consideran que "los caseros nos roban el sueldo", mientras que de los Gobiernos no pueden esperar nada ante el 'rentismo' que, denuncian, no es legítimo al contrario de la lucha. Por otro lado, subrayan que el futuro de los ciudadanos no es más que de ellos, al tiempo que enfatizan que nadie va a volver a echar a nadie de sus hogares, en clara referencia a los fondos buitre.
Una situación que Rafa y Antonio han corroborado con sus propias historias ante las cámaras de laSexta, junto a Lucía. Los tres pertenecen a generaciones totalmente distintas, pero coinciden en la intranquilidad y ansiedad que genera el no saber dónde vivirán el día de mañana. Una confirmación de una delicada situación que también muestran los datos.
¿Cuánto cuesta un piso en Madrid, Donosti, Barcelona o Vigo?
Por ejemplo, en laSexta hemos comparado el precio de alquiler de un piso de 70 metros cuadrados en las principales ciudades del país. Las cifras muestran otro de los puntos que se han denunciado este sábado y es que los salarios no llegan. En el caso de Madrid, una vivienda de estas características sale mínimo por 1.000 euros al mes. Precio que continúa subiendo y que ya está rozando máximos históricos.

Una situación insostenible para los inquilinos que también viven en San Sebastián, donde un piso de esta superficie cuesta entre 1.200 y 1.300 euros mensuales. Si viajamos a Sevilla la mensualidad sale más barata -861 euros de medio-, pero los sevillanos han visto cómo se han encarecido hasta un 8% en el último año. Una subida que también ha visto en el ejercicio previo el metro cuadrado de la vivienda de alquiler en Vigo, la ciudad gallega más cara para ser inquilino.

Eso sí, ninguna de las mencionadas llega a los niveles de la vivienda de alquiler en Barcelona. Allí, con el precio del metro cuadrado a 23,50 euros, un piso de solo 70 metros cuadrados cuesta 1.645 euros. Precisamente, en estas dos últimas ciudades las protestas han tenido lugar durante la tarde, así como en València, donde la participación, según la Delegación del Gobierno, ha sido de 4.000 personas.
La Casa Orsola, símbolo de lucha en Barcelona
En el caso de Barcelona, ha habido algunos hitos que han marcado la marcha de este sábado a la que según la Guàrdia Urbana han acudido 12.000 personas. Por un lado, el desalojo de la Antiga Massana en el mes de enero, pero también el intento de desahucio y la posterior compra de la Casa Orsola, por parte del Ayuntamiento y la fundación Hàbitat3 por 9,2 millones de euros. Precisamente, esta última ya es un símbolo de la vivienda de la capital catalana.
"Hicimos de la Casa Orsola un bloque indesahuciable que ha dado la vuelta al mundo", ha afirmado el portavoz del Sindicato de Inquilinas de Cataluña, Enric Aragonès, en alusión a un reportaje del 'The New York Times' de hace unos días sobre este edificio del Eixample de Barcelona. De hecho, tal y como recuerda EFE, a raíz de estos casos, otros bloques de Cataluña han alzado la voz para denunciar que fondos de inversión han comprado sus edificios y quieren echarles de sus pisos cuando finalicen sus contratos, como los bloques Papallona y Tarragona, en Barcelona.
Único incidente, en Madrid
Si bien todas las marchas han acontecido sin graves incidentes, en Madrid sí ha habido uno leve que ha terminado con cargas policiales en las que dos agentes han resultado heridos leves. Según ha relatado la Policía Nacional a laSexta, un grupo de la UIP ha sido rodeado por unas 400 personas que se manifestaban y que en cierto momento han empezado a tirar botellas y objetos a los agentes. Comportamiento ante el que se han visto obligados a responder. Un hecho que desde la Plataforma de Afectadas por la Hipoteca (PAH) de Vallekas, han calificado de "vergüenza".